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jueves, 19 de diciembre de 2019

Canción de la semana: Dani Umpi - Ideas en mente




La neurosis de un nuevo amor. En Ideas en mente Dani Umpi condensa temas que han rondado su discografía: el amor anecdótico, los demonios internos que afloran con el descubrimiento de nuevos sentimientos ("Me das el marco teórico para un nuevo amor") hasta la mística y la magia negra tienen su espacio en esta nueva joya del tecnopop del cono sur. 

Parcas notas de piano nos dan la bienvenida al cuadro descriptivo de Umpi, las primeras escenas de esta historia se dibujan ante nosotros luego con sintes decididos y juguetones, un crescendo similar al de la épica Punta 92 2002 y unas repeticiones hipnóticas ponen broche de oro a la musicalización de esta canción. 

“En otro pueblo tu ropa es nueva, en otra fiesta alguien te espera”, propone Dani a su nuevo proyecto romántico, mientras esboza la pregunta que da nombre a esta pieza: "Cóntame. ¿Por qué me elegiste a mi?, ¿con qué ideas en mente?”. Una vez leída la última novela de Umpi, Sólo te quiero como amigo, es imposible no relacionar al protagonista de esta con los brotes de neurosis dirigidos de este sencillo, cual soundtrack para una obra notable, Ideas en mente se erige como la pieza central de Lechiguanxs (Box 1), el nuevo proyecto musical de Umpi y una firme candidata a lo mejor del año en el ocaso del 2019.


💭💭💭

domingo, 3 de marzo de 2019

TU BOCA - Un tributo a Christina Rosenvinge



Un tributo latinoamericano
a una década de Tu labio superior,
álbum de Christina Rosenvinge.
~
EL AMARILLO
elamarill0.blogspot.com
Curaduría ~ Camilo Castaño & Will Balooni
Arte ~ Camilo Castaño ~ castanae.tumblr.com

Diez años atrás Christina Rosenvinge volvía a las canciones en español. Entre dulces susurros y una turbiedad sensual esculpía Tu labio superior, disco confesional que brilla como obra maestra.

Diez años después en el amarillo hemos reunido doce voces masculinas del paisaje independiente latinoamericano para visitar los rincones de Tu labio superior. Cada uno ha sabido impersonar los retratos femeninos allí atesorados, y sus interpretaciones revelan la fragilidad, el desasosiego, la dulzura, el duelo, la sumisión y la gracia que también les habita, dibujando entonces, a través de Christina, los retratos de una nueva masculinidad.

1. La distancia adecuada - Algora (España)
El delicado revistimiento electrónico que Víctor Algora brinda a La distancia adecuada hace de ella un nuevo himno bailable. "La lección que ya aprendí siempre es olvidada", este testimonio del desencuentro aterriza suavemente en el repertorio del mismo artista que bien ha hecho de sus anécdotas bellas canciones pobladas de poesía y guiños a la cultura gay otorgándole también, a este cover, un divertido giro argumental en que el amor de un hombre se ve opacado por el de una señorita.

2. Anoche (El puñal y la memoria) - El David Aguilar (México)
Ahondando en el espíritu folk de la canción original, El David Aguilar nos regala una interpretación sexy y escueta que bien imaginamos en una cantina del desierto. "Ya es mañana, qué más da", traidor o traicionado la resaca viene a ser la misma, y el silbido de David se antoja divertido a pesar del desengaño. En proeza de un vaquero se nos ha convertido esta canción.

3. Eclipse - Ignacio Herbojo (Argentina)
Nuestro querido Ignacio, que señala a Christina Rosenvinge entre sus profundas influencias, dibuja al piano su propio eclipse, y en compañía de una puntual secuencia electrónica y esa tensa batería, visita la oscuridad de la canción para encender su erotismo y develar lo que en Christina parecía solo insinuación. En Ignacio oímos claro y fuerte: "Aquí está tu collar, aquí está tu collar, te daré de comer, te sacaré a pasear. Yo que quería ser doblegada por ti... estoy llevando el bastón en vez".

4. Tu Boca - Bruno Toro (Colombia)
Con todo su encanto y el brillo de la nostalgia, Bruno Toro hace tributo no solo a "Tu labio superior" sino que esconde en su interpretación las letras de dos canciones más, una Christina suspendida en los noventas con su disco "Mi pequeño animal" que en 2019 cumple veinticinco años. Justo en el corazón de nuestro disco, Bruno deslumbra con esta impecable balada, abrazando en su fina electrónica y la dulzura de su voz una letra que hace una década Christina escribió y quiso vender a Paulina Rubio. Así, la canción de promesa más pop en la carrera de Christina Rosenvinge, se hace realidad en Bruno Toro.

5. Las horas - Putochinomaricón (España) e Ignacio Redard (Chile)
En un encuentro que supo tomarnos por sorpresa, el rebelde del pop indie Putochinomaricón invitó al gran Ignacio Redard (cuya presencia se ha manifestado en varios discos que amamos) para contar juntos la pequeña novela que es Las horas. Dos voces preciosas y a su vez dos impecables productores no podrían más que ofrecernos esta perfecta pieza musical que comienza con la dulzura de un joyero musical y termina convertida en gran sinfonía electrónica.

6. Nadie como tú - Dani Umpi (Uruguay) & Adrián Soiza (Uruguay)
Nuestra diva pop Dani Umpi, declarado también fan fatal de Christina Rosenvinge, invita a su buen amigo Adrián Soiza para elaborar la versión de este melodrama. Desnuda y desgarrada, Nadie como tú adquiere una nueva profundidad en la sincera interpretación de Dani, que bien disfruta impersonar aquí al hombre sufriente ante el amor que se le escapa. Como ícono de la cultura gay, su imponencia en esta canción altera el flujo de la historia y creemos asistir a un relato de Lemebel o el mismísimo Manuel Puig: "Dentro de un año ya no estaré aquí y tu mujer no sabrá que yo fui, la sombra que oscureció su casi ideal historia de amor".

7. Negro cinturón - Papa Topo (España)
Adrià Arbona aceptó versionar esta entretenida letra de Christina Rosenvinge para hacerla aún más divertida y complacer así nuestro deseo de traer al tributo toda la fantasía de la música hecha en Elefant Records, quién si no Papa Topo para alegrar y enrevesar esta historia de un inestable amor, que hace del chico malo y la damisela en peligro, un juego de niños. "¿Qué hora es? Son más de las 3. Me voy a casa, ya sabes por qué: ya debería estar en pijama, me estás matando con esta vida insana".

8. Tres minutos - Torreblanca (México)
Con sensualidad y aspereza, Torreblanca arrastra a la Christina Rosenvinge más febril y apasionada a consecuencias inesperadas. Sus Tres minutos son una epopeya: guitarras distorsionadas que se funden en gritos y una delirante batería que nos llena de suspenso, tensan la cuerda en esta historia de celos y vanidad. "¿Esto es amor o propiedad?", el espinoso romance se hace aquí carta desesperada, película de acción, ruido.

9. Animales vertebrados - Amigovio (Uruguay)
Lánguido, teatral y sentencioso, nuestro querido Flavio Lira a quien conocemos por la banda Carmen San Diego, nos da el honor de presentar su proyecto solista Amigovio, que en su buen nombre hace promesa. A la tristeza de la canción original, este amigo con derechos sabe darle la vuelta y ofrecernos un pasaje irónico y orquestal, que entre el canto suave y la declamación construye para nosotros un ambiente circense en decadencia, un lo-fi mordaz y renovado del que queremos más.

10. Por la noche - Hans Laguna (España)
Una canción que nos precipita a la despedida es bellamente interpretada por Hans Laguna, que imprime un eco étnico, nómada, con su voz que es como un rezo y la ligereza de los instrumentos orgánicos que apenas adivinamos. Lo que ya en Christina nos parecía canción de cuna en Hans reluce como el relato de un viajero o el consejo de un sabio, y al cerrar los ojos logramos ver el sol que se pierde mientras la canción se deshace para dejarnos solo el suspiro.

11. Alta tensión - Danta (Colombia)
En su reminiscencia shoegaze la banda Danta nos ofrenda una versión de Alta tensión que es toda bosque de niebla. Como un recuerdo impreciso, la voz a veces se ahoga y a veces emerge, y como el nombre de la banda hay en su interpretación un rugido animal y un páramo, pura atmósfera, el tributo a la Christina más rockera que en esta canción final extiende la mano a sus experimentaciones en la trilogía neoyorquina (anterior a Tu Labio Superior) y a su disco más actual, Un hombre rubio.

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DESCARGA GRATUITA
Bandcamp ~ Mediafire


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miércoles, 27 de junio de 2018

MARICAS: nuestros quince himnos


Ilustración @dibujosdecamilo

MARICAS

Una caprichosa lista de El amarillo con canciones del indie latinoamericano, posibles himnos para celebrar la diferencia.

Curaduría y textos: Camilo Castaño.



1. Manifiesto, Alex Anwandter (2016)

“Hoy soy mujer, el maricón del pueblo, aunque me prendan fuego”.

Escépticos aún sobre la intención política de Alex Anwandter abrazamos esta canción como la introducción perfecta, sobre todo por la evidente inspiración en el bellísimo Manifiesto (Hablo por mi diferencia) escrito y leído por Pedro Lemebel en 1986 y, también, por la magistral interpretación de Alex en el Grammy Latino, una institución rancía que en 2017 supo sacudir con esta versión a capela.


2. Sin disfraz, Virus (1985)

“Por un minuto abandono el frac, y me desnudo en lo espiritual, para amar”

Una reivindicación a la inclinación sexual de Federico Moura, desaparecido líder de la banda. El mito es que en 1985, la casa discográfica pidió ocultar su homosexualidad para mantener la popularidad entre las mujeres, exigencia que Federico contrarió con las metáforas de esta canción. Superficies de placer, álbum posterior (cuya portada inspiró el dibujo de nuestra lista) fue el último junto a Federico. Era 1987, y aunque su salud se deterioraba a causa del SIDA, tuvo la fuerza para concluir un disco poblado de metáforas.



3. Antonio, Bruno Toro (2016)

“Antonio, Antonio, ¡Ah!, agarra la mañana, que mi boca besa lo que quiere/ pinto niño bello, tus labios, acciones, olas en rocas de mar / un tigre que me ama”

Un himno gay en toda regla: el colombiano Bruno Toro canta al amor de otro hombre, un Antonio que es dios, tigre y macho. Seguimos su romance a través de la selva, que no es otra sino una pista de baile, y entre el sudor celebramos el sexo, la sexualidad y la música desprejuiciada.



4. La Yuta, Dani Umpi (2017)

“Viendo lo enorme que es el mundo, siento lo eterno en un segundo, no hay cuello que no mordería, invitaré al más lindo a salir a gatear / Y encuentro mil colmillos que me iluminan, me miro en el espejo y me siento MÍA, ahora elijo bien a quien quiero besar”.

Como la renovación de “A quién le importa” de Alaska y Dinarama, o “I will survive” de Gloria Gaynor, nuestro gran artista queer Dani Umpi alcanzó aquí la pieza pop perfecta, superando también otros himnos de su discografía que hemos bailado durante años. En su electrónica descarada y moderna hallamos una letra poderosa y empoderadora, que debería sonar a todo volumen en nuestras fiestas, hasta que la yuta (o sea la policía) nos venga a buscar.



5. Lyberty, Chico y Chica (2007)

“Que sepas bien que antes no pero ahora sí, me siento únicamente Lyberty / No te metas con mi Lyberty”

En 2018 sí que hemos visto cómo la bandera gay se ha hecho también bandera del capitalismo: grandes marcas (desde Mcdonald’s a Spotify) se han vestido con ella, y bien sabemos que cada año a la diva pop de turno le fabrican un buen himno que la comunidad gay hace suyo. En una audaz crítica a estos intereses disfrazados de empatía, los españoles Chico y Chica inventaron en 2007 un efectivo himno gay que interpretaría su banda ficticia “4 en alicante”. Una canción que, como lo que es bueno, divierte y reflexiona por igual.



6. Entender, Sofía Oportot (2010)

“¿Quién puede entender a una mujer mejor que otra mujer?”

Cada canción de Sofía Oportot, reina del pop chileno, tiene madera de himno. Desde su participación en Lulu Jam! hasta la gran banda QuieroStar se ha dedicado a escribir e interpretar letras de amor, vida nocturna, lujuria y también dulzura. De su proyecto solista hemos elegido una canción de culto sobre el amor entre mujeres, de mejores amigas a amantes. Y es que sigue siendo difícil encontrar canciones abiertamente lésbicas, por ello celebramos la incesante inquietud de Sofía, y recomendamos también su tierno videoclip dirigido por Roberto Doveris.



7. No tomarán acción, DJs Pareja (2004)

“Cerrá la puerta y abracémonos, que no mire nadie y besémonos”

Del buen tiempo en que los Djs Pareja escribían e interpretaban canciones, extraemos este emocionante romance secreto, que puede intuirse como un idilio entre gays de clóset: saludos sin expresión, un frío actuar frente a la gente y un desborde pasional en la intimidad. En esta canción nos preguntamos si acaso algo ha cambiado, ¿qué tan común es ahora la vida de clóset?. Tampoco podríamos pasar en alto el buen nombre de este disco editado en 2004: VERSÁTIL?.



8. Morrissey, Leo García (2001)

“¿Sabrá tu novia que escuchamos Morrissey?”

Tan breve como certera, esta canción llegó a oídos del mismo Morrissey. Y es que su figura sumida en el homoerotismo es la excusa de Leo García para narrar una historia de amor gay a espaldas de una novia, que termina en alianza entre los engañados. Un triángulo que a lo largo de los años hemos encontrado en el cine y la literatura, aquí se hace poema, himno, para gritar a todo pulmón: “Los dos nos cansamos del amor, y vos no sabés lo que es cansarse”.



9. Él me da vida, Namuel (2013)

“Más me conformo al poder su mano tomar / Dice no hay problema, es solo signo de amistad / Y yo, y yo, trato de no pedir más / Él me da vida al final”.

El chileno Namuel supo convertir una canción de Sally Shapiro ("He keeps me alive") en un himno gay latino, por su impecable traducción, la sentida interpretación y el cambio de voz que le llevan a otro lugar. Aquello de enamorarse del mejor amigo, cuántos suspiros adolescentes en una canción.


10. Aplastado por el gogó, Algora (2013)

“Cigarrillo en plan Steve McQueen, el gimnasio de seis meses, creo que llevo en los genes mi mala suerte con los hombres.”

Algora contiene en sus canciones toda la iconografía gay: “muerdealmohadas”, hombres velludos, dioses griegos, trozos de carne en Grindr, Monty Clift y hasta un cover a "Amor de hombre", de Mocedades. Para nuestra orgullosa lista hemos elegido una corta y festiva odisea, otra noche en un antro gay que termina en desastre.



11. Lo que enferma, Ciudadano Toto (2003)

“No tengo miedo a morirme, más miedo tengo a enfermar / Y yo no quiero dejar de disfrutar lo que enferma”

Un retrato oscuro en medio de la fiesta. Ciudadano Toto fue el proyecto en solitario de Adrián Nievas, vocalista de la banda argentina Adicta. Si allí nos entregó hermosas y dolorosas canciones, como Ciudadano Toto se nos mostró aún más expuesto y testimonial. Lo que enferma es una dura declaración de una vida en caída libre, que no teme a ninguno de los peligros que suele entrañar el placer: el abuso, la violencia, o siendo claros: el virus del VIH. Un Estremecedor pero valioso anti-himno.


12. Los bikers, Dënver (2010)

“En un momento creo fui feliz, cerré los ojos, pensé en morir, muy lentamente lo vi venir, su cuerpo era gigante sobre mí”.

En este gesto ambiguo, intuimos la historia de un muchacho que tiene un encuentro sexual con un biker, y lo que empieza siendo contra su voluntad termina siendo un buen argumento para una película porno. Imperdible también su videoclip, dirigido por Bernardo Quesney en el Palacio de Bellas Artes de Santiago de Chile, con esculturales hombres entre esculturas.


13. Maricón Zara, Planeta No (2015)

“Hoy declaro que puedes hacer lo que haces siempre pero esta vez no tienes que esconderte de mí”

Aunque el mismísimo Alex Anwandter acusara a esta banda de una falsa simpatía gay, es para nosotros su mejor canción, desde la expresión que la titula (un mal chiste entre gays sobre quien es afeminado y à la mode), el fragmento de Ranma ½ que aparece al comienzo, y por supuesto la letra, un jóven amor que florece.


14. Tuya, Ibiza Pareo (2018)

“Creo, no sé, que me volví un poco loca, anoche, mientras me besas contra la pared, y te quiero decir algo”.

En un escenario más justo, en el que miráramos hacia dentro, esta canción vendría siendo el himno gay del 2018 pues tiene todo lo que pediríamos a un hit en inglés: una letra provocadora, lujuriosa, una melodía rompepistas y un acento tropical. Por ahora invitamos a disfrutar no solo de "Tuya" sino de Bailemos Juntas, el discazo que este año se han anotado las argentinas Ibiza Pareo.



15. Zeuz, Zemmoa (2013)

“Ámame / solo te pido que me mires bien / pues Afrodita me dió al nacer / en mi cuerpo alma de mujer”

La despedida a nuestra lista de canciones es esta petición de la mexicana Zemmoa a su amante, una invitación al reconocimiento más allá de los cuerpos, a la comunicación en un lenguaje universal, que si no es el amor ha de ser la música.


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jueves, 1 de febrero de 2018

Postales del 2017 - 10 discos recomendados


Arte: Castaño
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~ Menciones honoríficas ~
Negra Valencia ~ N.V
Dan Dan Dero ~ La Gran Implosión
Ibeyi ~ Ash
Café Tacvba ~ Jei beibi
Playa Gótica ~ Amirugumi
La Bien Querida ~ Fuego
Los Espíritus ~ Agua Ardiente
Aj Dávila ~ El Futuro
Gepe ~ Ciencia Exacta
Pamela Rodriguez ~ FFAA
Mula ~ Aguas
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~ EPs ~
Ela Minus ~ Adapt
Chico Unicornio ~ Capri Style
Buscabulla ~ EP II
Buenas Noches ~ Las Primeras Teorías I
Matías Julián ~ Verano EP
Kali Mutsa & Imaabs ~ La Devoración
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10. Luca Bocci ~ Ahora
Puede que en Fūjin ama a Raijin se condense el cargamento conceptual de Ahora. Fūjin y Raijin, dioses del viento y el trueno en la mitología japonesa, respectivamente, evocan una irreconciliable dualidad que sólo el amor puede diluir. “Desvaneceré tu necedad de tormentas y entregado en mis sábanas te dormiré y robaré tus tambores, para que no lluevan rayos sobre mí en las mañanas”. Con tanta energía concentrada Luca Bocci nos entrega Ahora, una oda contemporánea al carpe diem de los romanos. Christian Barandica



09. Los Besos ~ Helados Verdes
Paula Trama y Los Besos continúan su entrega de placas cortas y certeras. Si con sus dos primeros lanzamientos intuíamos la apropiación del formato de canción fugaz, con este Helados Verdes se intensifica la tendencia. De hecho, la canción más larga del disco no sobrepasa los tres minutos y medio. Esa titular Helados Verdes, que promete nuevos sabores y colores en el cancionero del grupo argentino, cumple a cabalidad su propósito con estas seis canciones que mantienen viva la atmósfera de la canción romántica, mientras conservan el mismo espíritu punk y poético de las entregas anteriores de la banda. Una gran forma de agrandar un repertorio que hasta el momento se mantiene intachable. Will Balooni


08. Entre Ríos ~ SIN
Cada canción de Entre Ríos podría ser una declaración de amor pero en SIN nos enfrentamos a un sentimiento depurado. Como un reflejo de nuestra propia búsqueda, en el álbum no figura un “Te amo” o “Te quiero”, sino más bien un Te prefiero, titulando con ironía no solo una canción sino el espíritu de esta época. Nuestros encuentros huyen cada vez más del compromiso y el patetismo, sentirnos elegidos aquí y ahora es la nueva trascendencia a la que aspirar. Camilo Castaño



07. Wild Honey ~ Torres Blancas
Torres Blancas cierra con un pequeño manifiesto que condensa y concluye la experiencia en Siguiendo a desconocidos, aquí Guillermo Farré resume sus descripciones espaciales, sus referencias musicales, sus deseos y la intención de sentido global que envuelve el disco, el cual logra convertirse en la mejor colección de canciones que el español haya compilado hasta la fecha. Una marca personal y una fuente inagotable de buenos momentos para el oyente afín a la contemplación de paisajes sonoros que parecen provenir de otro tiempo, pero que hayan su fundamento en esta era, magia que reside en seguir a extraños por calles familiares, en viajes por carreteras veraniegas o simplemente en acomodarnos en nuestro sillón favorito para descubrir los detalles de nuestro living que antes eran imperceptibles. Will Balooni


06. Luciana Tagliapietra ~ Kawaii
Es difícil concebir un buen disco de amor-desamor, el tema da para tantas lecturas e interpretaciones, que la de Tagliapietra puede ser considerada una más de las millones de posibilidades de capturar el amor en canciones. Por suerte (o mala suerte) para nosotros, la tucumana lo hace reinventándose en sonido, pero manteniendo las espinas afiladas, no excediéndose en adornos ni metáforas para darnos justo ahí donde más duele, esta vez mucho más cerca de una pista de baile, lo cual augura salvación y renacer. Will Balooni 


05. Diosque ~ Llanero
A través de diez canciones aventureras y enérgicas Diosque sigue demostrando que es una fuerza creadora incontenible, un incansable explorador y un afilado compositor.

Llanero, en forma, es una grata continuación de la marca alcanzada por su placa anterior. Reside acá el mismo ánimo de comunidad, de inclusión al oyente y al espectador, pero sin perder la independencia, el atrevimiento, el indiscutible punto de partida para seguir explorando, esta vez con una bandera que ondeamos orgullosos: “La poesía no tiene dueño”. Will Balooni 



04. Juana Molina ~ Halo
La leyenda de la Luz mala inspira uno de los discos más enigmáticos de Molina, uno que la ve rescatando los silencios de sus primeros discos, mientras nos regala varios pasos adelante en sus bienaventuradas exploraciones rítmicas y líricas.

Halo es Juana siendo Juana, con su sonido característico y las temáticas que se le antojan. Sea a través del experimento, de las canciones sin letra con ritmos intrincados, de los mantras habituales, de los hechizos rítmicos y palabreados, Juana Molina condensa en Halo varios estadios de su carrera. Evitando la inmediatez, característica de nuestros días, la argentina logra plantearnos un horizonte, una guía atemporal para los oyentes cautivos y para los desprevenidos que recién caen en el encanto.  Will Balooni 


03. Él Mató a un Policía Motorizado ~ La Síntesis O'Konor
¿Qué sigue en tu carrera después de haber ideado uno de los mayores hitos del rock independiente latinoamericano de la última década? Por suerte no existe una caída luego de llegar al pico de la montaña, tratándose La Síntesis O’Konnor más bien de una satisfactoria excursión a nuevas y misteriosas altitudes. Donde antes la inmediatez terminaba desbordando en lo emotivo ahora rige la experiencia, hallando una mayor complejidad compositiva a lo largo de los 10 cortes. Las letras de Santiago Motorizado también se han visto beneficiadas, sus mantras de héroe de barrio han adquirido narrativas más ricas hallándose pérdida la introversión (Ahora imagino cosas) y misterio (Excálibur) por poner solo un par de ejemplos. Valdomiro Valle


02. La Lá ~ "Zamba Puta"
Como si fuese la obra de un delicado artesano “Zamba Puta” posee una fineza y dedicación que delata la personalidad y el humor de su creadora. El carácter costumbrista en las líricas exuda ingenio en sus momentos críticos y ternura inmensurable cuando de amar lo cotidiano se trata. Son todos estos pequeños detalles los que hacen de cada canción de La Lá un deleite, siendo una cantautora cuya capacidad de creación de letras, gracias a su originalidad, puede que no tenga comparación o referente en la música latinoamericana moderna.

Musicalmente la producción también es admirable. Mucho más cercana al jazz y la música popular de inicios del siglo anterior. Linda Bler y sus personajes reprimidos por la sociedad, Primor con su visita al machismo normativo, Espejo Adolescente con su carácter de poema (y experimento fonético en inglés), o el vals en latente crecimiento épico que es La Felicidad. Pocas veces se encuentran producciones con el carisma de “Zamba Puta”, siendo un pequeño momento de calidez y resistencia en medio de las a veces sombrías realidades de los países latinoamericanos. Valdomiro Valle


01. Dani Umpi ~ Lechiguanas
¿Podría Lechiguanas ser el mejor disco de Dani Umpi? ¿Cómo logró convertirse en nuestro disco del año? Quizá Umpi no sea la mostra indie que te gusta idolatrar, pero en Lechiguanas confirma que al menos su nombre puede estar al lado de grandes figuras de la canción y las letras latinoamericanas. Por ahí va Edson Velandia, Rita Indiana y Rosario Bléfari, personajes que se representan en sus letras, su voz y su persona pública. Consolidado el personaje, y garantizada la evolución no podemos más que abrazar este lanzamiento que se instaura con más fuerza después de cada escucha. 

En Lechiguanas conviven la magia negra y la espiritualidad, el desparpajo discotequero y la melancolía intimista, acá Dani nos regala su disco más personal, y vaya que lo leemos bien en himnos monumentales como Tebas, La Yuta y Punta 92 2002; mientras que la cuidadosa y valiente producción de Jean Deon nos pone frente a frente con canciones que nos exigen una respuesta física, una validación del espíritu queer que todos llevamos dentro y una gran marca para el electropop del cono sur. Un disco que nos seguirá estimulando a través del tiempo, como si desde ya nos descubriéramos revisitándolo dentro de 10 años, sintiendo el mismo aire desprejuiciado y las emociones aún frescas en nuestra memoria. Will Balooni.


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martes, 16 de enero de 2018

Alto arte - 30 canciones recomendadas del 2017


Arte: Castaño

¿Cuánto cabe en un año? Viajes, a otras ciudades, a otros países, y viajes interiores. Mudanzas, abandonos, retornos. Al menos una promesa de amor, y cuántos desencantos. Sabores nuevos, de helados, de besos. Llaves perdidas, vasos rotos, libros recuperados. Trabajos aburridos, conciertos reveladores, fiestas decentes. Consejos desoídos, lecciones aprendidas. Cartas sin respuesta, discos nuevos que parecieron señales. Algún dolor, pero también su final. La vida misma. Y atravesando cada instante: las canciones. 

En el amarillo queremos celebrar cada año con un compilado que resuma la policromía de la vida, y la búsqueda incesante de nuestros queridos artistas latinoamericanos y a su don de convertir las flores de un día en duraderas postales.

30. Titán – Buscabulla: El confort siempre ha sido lo de Buscabulla. Nuestros boricuas favoritos nos transportaron en su más reciente corte hacia un espacio donde lo gélido se hace uno solo junto al calor y así, comienza un ejercicio de química donde el resultado es un mágico vaivén electrónico. Con la infusión dream pop, Raquel Berrios proclama en Titán la alabanza hacia un ídolo que, más allá de tocar una temática de codependencia emocional, levanta todos esos componentes que nos recuerdan lo que Buscabulla es: un deleite bajo cualquier circunstancia. Alejandro Ortiz


29. Venda, Vendita, Venda – Tulsa: Difícil tarea ha debido tener Tulsa para componer un disco después de la preciosidad que fue La calma chicha (2015), aquella tesis sobre el amor efímero que seguimos escuchando con devoción. Su respuesta ha sido abrir el espectro y cantar sobre variados acontecimientos. Y sin embargo aquí insistimos en elegir otra canción de amor, o desamor, para ilustrar su talento. Venda, vendita, venda es por supuesto un himno a la sanación. Borradas las culpas, en nuestro poder está dejar de rascar las heridas y bien cubrirlas, pues el camino es largo y habrá que continuar. Camilo Castaño


28. Lady Dragon – Kali Mutsa & Imaabs: Kali Mutsa sigue siendo una de las artistas más arriesgadas del continente, y esta Lady Dragon viene a ratificarlo. La aparición de  Tomasa del Real eleva esta pista que va de mujeres ambiciosas y malvadas por naturaleza. Imaabs (del sello NAAFI) crea una atmosfera entre la cadencia y la tensión, el ambiente perfecto para que esta dupla luzca sus espadas, sus garras y sus ambiciones. Will Balooni


27. Tú si sabes quererme – Natalia Lafourcade: Para Natalia Lafourcade la madurez musical y el reconocimiento vino acompañado de la gran tradición acústica del folclor latinoamericano; una tradición melódica, enamorada y cadenciosa para la cual la bella voz de Lafourcade es el punto perfecto por su calidez y emotividad. Tú si sabes quererme es una fina estampa llena de delicadeza, precisión y belleza, sumergida en la plenitud y la celebración de la certeza de lo que durara por siempre. El ultimo baile de los que se quedaron al final de la fiesta y la llegada de la madurez que al final era el tiempo aprendido, tomado y embellecido. Arturo Ortiz


26. Bahía – Luca Bocci: Para nadie es un misterio que el asombroso ascenso de la carrera del argentino Luca Bocci habla, por contraste, de lo que viene sucediendo (a grandes rasgos) en la escena de esta porción del continente: bandas con nombres predecibles y canciones que siguen la fórmula. Puede que Bahía, sexto corte de su álbum Ahora, se refiera a otra forma de hacer las cosas: desprejuiciada y errática, capaz de burlar las normas de lo establecido: "Nada de lo que me ata es real", canta Luca antes de dejar unos segundos de pausa en la canción. Larga vida a las canciones que no nos dicen lo que tenemos que hacer. Christian Barandica


25. Tu Luz – Thornato & Lido Pimienta: Tu Luz arranca con una base que combina las bondades del dembow y el dancehall, manteniendo una cadencia contenida, nada estridente ni fuera de lugar, programaciones, cantos de guerra que se convierten en ecos y la voz de Lido comandando sus rimas con acento caribeño, una dulzura iluminadora que responde a las necesidades de una canción para nuestros tiempos, con aires universales en cada giro. Will Balooni


24. Abrazándote - Fakuta: “No para la tierra con solo decir que lo siento”, una frase para la memoria inaugura el maxisingle de Fakuta, compuesto por Abrazándote y Perfecto desastre. Aquí elegimos su primera mitad para celebrar el regreso de este pop inteligente que con elegancia se ha ido acercando a la pista de baile. El ingenio de Fakuta brilla cada vez más fuerte y de un bajo perfil ha pasado a ser esta gran creadora de hits, una SIA chilena, si se quiere. Camilo Castaño


23. A la mar fui por naranjas – Niña Tormenta: Hace pocas semanas fuimos embriagados por la dulzura de Loza, el disco de Niña Tormenta, y tenemos la fortuna de incluirle en nuestro listado con esta versión de una canción popular chilena. En su propuesta lo-fi, A la mar fui por naranjas se torna delicadísima y su letra brilla como un poema musicalizado, recordándonos aquella intención folk del “primeras composiciones” de Javiera Mena. Camilo Castaño


22. Jugo - Los Espíritus: 2017 fue el año de la consagración para la banda Argentina Los Espíritus. Su tercer álbum Agua Ardiente fue ampliamente reconocido como uno de los mejores discos de rock del año. Jugo, el segundo sencillo del álbum, es un rito de iniciación en el desierto en la línea de Carlos Castañeda, en el cual las raíces blues de la banda y las percusiones latinas se licuan en el mismo recipiente junto a una alta dosis de viscosa psicodelia y un ritmo compacto y trepidante. Arturo Ortiz


21. Darlo Todo – Matías Julián: Verano EP nació entre sábanas arrugadas y ventiladores al máximo, en la cabeza y en la laptop del argentino Matías Julián. Los cinco temas que conforman esta producción gozan de una elaboración sonora y poética prolija que transcurre entre la intemperie del baile y el ascetismo del folk. Darlo todo es, sin duda, la más "clubera" de las canciones de Verano EP; una pista que bebe de las fuentes de grandes productores como Daniel Melero, Adicta o DJs Pareja. Sumidos en los 120 bpm de este house luminoso, un delicado anuncio pide permiso para abrirse paso: "Lourdes, hoy traigo paz. / ¿No ves? Es hora de sanar." Para quienes afirman que los millennials y sus productos de consumo son altamente egoístas y autodestructivos, Darlo todo es la prueba de que todavía existen himnos a la reconstrucción. Christian Barandica


20. Música para adultos – Joe Crepúsculo: El veterano de la fiesta nocturna y de la grandeza, Joe Crepúsculo nos invita a mover el cuerpo alrededor de una idea melancólica y de aceptación, cuya coreografía se forja a partir de la ingenuidad y el miedo. A sus 36 años, el español realiza una autoevaluación acerca del crecimiento desde su espacio favorito: la pista de baile. Música para adultos es una oda a los avanzados, pero miedosos, que necesitan verse desde un punto de vista festivo para buscar en sus desgracias un motivo para salir y disfrutar. Alejandro Ortiz


19. Futuro – Café Tacvba: El rock existencialista de los Tacvbos los lleva de explorar el espacio al tiempo con esta Futuro que suena a lo que promete: a avanzada. "La muerte dijo sí / yo digo que no / la vida dijo no / yo digo que sí / al final que importa si muerto envida sobreviví" canta Joselo con su voz distorsionada en el primer estribillo de la canción, anunciando el espíritu bizarro que recorre estos tres minutos de viaje introspectivo, una suerte de cumbia futurista con percusiones poderosas, cual mantra para los nuevos tiempos que se avecinan. Will Balooni


18. Me Voy – Ibeyi & Mala Rodriguez: Me Voy es una de las canciones más curiosas dentro de la carrera de las hermanas Naomi y Lisa-Kaindé Díaz, siendo la primera vez que cantan completamente en español, haciéndolo sobre un reggaetón a fuego lento, no perdiendo el estilo que las caracteriza al momento de flirtear con uno de los géneros favoritos del pop latino contemporáneo. Con este paso afuera de las zonas de confort Ibeyi logró crear una canción de goce inmediato, donde la sensualidad se empareja a la sutileza, volviendo confortable una historia de distancias físicas y temporales entre dos personas. El crecimiento y exploración le sienta bien a Ibeyi, con lo cual esperamos que sea una constante en sus próximas producciones. Por otro lado, palmas aparte merece la participación de La Mala Rodríguez, con uno de sus feats más memorables en los últimos años. Valdomiro Valle


17. 7 Días Juntos – La Bien Querida: Con cuánta extrañeza recibimos esta canción de La Bien Querida, primero pareció disgustarnos, después nos causó curiosidad, y ahora simplemente la disfrutamos. ¿Una cumbia, un reggaetón, un merengue? No sabemos bien qué habrá intentado reunir aquí La Bien Querida pero bien destacable es este ingenuo acercamiento a la cultura latina, cuya letra alcanza la sensualidad. Su estructura, difícil de descifrar, va ganando cuerpo en su avance y alcanza el clímax en las estrofas de su invitado Joan Miquel Oliver, que complementa con tanta gracia esta canción, que alcanza a opacar la voz de Ana, debemos confesar que varias veces hemos repetido la canción solo desde su aparición, “papel, mapamundi y adiós”. Camilo Castaño


16. Dentro de ti – Javiera Mena: Una vez más estamos en aquella temporada festiva para sitios web de música latinoamericana donde Javiera Mena lanza el primer single de una próxima producción de estudio. Coincidentemente esto suele suceder cada cuatro años aproximadamente, un largo lapso de tiempo donde cualquier persona presenta evolución en diversas facetas de su vida, y en parte de eso se trata Dentro de ti, canción que presenta madurez antes que inmediatez, ahondándose en la búsqueda del autoconocimiento antes que en lujos y triunfos materiales. El resultado puede desencajar a primera escucha a quienes están acostumbrados a los singles para bailar y amar a los que Javiera nos tenía acostumbrados, pero es un agradable nuevo rumbo que abre intrigas pese a no perder los detalles característicos de la compositora chilena. Valdomiro Valle


15. Cosita – Playa Gótica: Silbidos y un clásico ensamble de guitarras, bajos y batería nos dan la bienvenida a una de las canciones más enérgicas y magnéticas del 2017. Una narración sencilla que se robó nuestros corazónes, por encima de otras piezas del disco debut de los chilenos. Un personaje sencillo se roba todas las luces en esta canción que va sobre el perro de la vocalista, sus aventuras y su cotidiano, ¿hay algo más punk y más tierno que esto? Lo cierto es que el cierre de la canción no deja indiferente a nadie, y como si transmutáramos en el animal, nos dejamos llevar por ese imperativo que pone la energía bien arriba: "corre, corre, corre, corré". Will Balooni


14. Ceremony – Ela Minus: En cuestión de meses Ela Minus ha logrado construir un lenguaje tan propio: su sinfonía de sintetizadores y el tratamiento vocal son hoy señal diferenciadora y la promesa de una renovación musical como la que instauró Grimes en su álbum Visions. No exageramos al anunciar que en manos de Ela Minus estará enseñarnos algo nuevo bajo el sol y Ceremony, de su EP Adapt, es una gran promesa. Una canción bailable, que invita a inventar nuestra propia coreografía, dulce y repleta de detalles, sostiene una letra que enuncia muy bien un signo de nuestros tiempos: la fácil disolución de nuestros vínculos afectivos, y la falta de ceremonia y cierre, que nos relegan a la incertidumbre. Ela, filósofa contemporánea. Camilo Castaño


13. Teletransporte – Balún: Con un atmosférico trabajo en cuerdas, inspirado en una sinfonía (de insectos), y la susurrante voz de Angélica Negrón, Teletransporte cumple su función de portal espacial, llevándonos a través de inmensas dimensiones sonoras compuestas de robóticos ritmos, cristalinas percusiones y hasta el sonido de una zampoña que nos vuelve a poner los pies sobre la tierra. El Prisma tropical de Balún sigue invitándonos a su descubrimiento, como si de sonidos extraídos de un agujero negro se tratara, nos dejamos llevar por sus secuencias que con férrea intención acercan los sonidos tropicales a corrientes como el trip hop y el dreampop. Will Balooni


12. Después – Entre Ríos: “Aquí, nadie sabe de mí. Primero fui único, después olvidado”. La oración que inaugura Después parece contener un reclamo, el de su fundador, Sebastián Carreras. Si así fuera tendríamos que contradecirlo: aquí sabemos bien quién es, cada canción de Entre Ríos, de la más temprana a la que acaba de sernos revelada, alumbra nuestros días. SIN es otro álbum precioso en la incesante publicación de discos desde que la banda llegó a una formación definitiva con Loló Gasparini como vocalista, y Después es nuestra preferida pues con destreza abstrae de la música disco un esqueleto liviano, como señalando una futura pista de baile. Y es que Entre Ríos siempre mira hacia adelante, aunque engañosamente esta letra nos diga que no importa tanto el mañana. Camilo Castaño


11. El Castigador - Rita Indiana: ¡Rita ha vuelto! Y lo hizo con este medio tiempo entre blues, rock y el indiscutible sabor caribeño que caracteriza su propuesta. Cuando Rita canta en el punto cumbre de la canción: "Cuando me suba el castigador / flor de justicia del trovador", comienza a develarse un nuevo misterio en su carrera. No sabemos si uno en el cual quiera ahondar, pero sin duda por un momento (que podemos revivir cuando querramos), nos regaló una lucecita de esperanza a aqueños que nos habíamos refugiado en su literatura anhelando un retorno triunfal. El Castigador, desde su temática hasta su ejecución, es justo lo que estábamos esperando de Indiana. Seguiremos rezando por un nuevo capítulo de esta obra. Will Balooni


10. Tebas – Dani Umpi: “Amor, si mañana vas a partir: quédate en casa”, es probablemente la línea que más hemos cantado, y gritado, en nuestras duchas este 2017. Ni el sofisticado paisaje electrónico elaborado por Jean Deon (productor al que debemos prestar mucha atención en 2018) logra distraernos de la profunda tristeza que habita la canción del buen Dani Umpi. Tebas, la ciudad griega, es aquí la metáfora de la despedida, nuestra criatura amada, aquel semidiós, debe partir pues lo reclaman destinos más gloriosos. Puntos suspensivos. Camilo Castaño


09. La Telefonista – Carmen Sandiego: Como una versión punk de Pobre Secretaria, aquella joya escrita por Miguel Bosé e interpretada por Daniela Romo, La telefonista nos sitúa dulcemente en el cubículo de una oficina para escuchar de primera mano los pensamientos desesperados de una trabajadora. No el amor sino el existencialismo en este bailable himno al desencanto. Aquella telefonista nos da las mejores líneas, graciosas en un comienzo pero bien afiladas, pues somos todos más o menos miserables al tener que ver pasar la vida en un escritorio, ¿acaso no queremos siempre estar en otro lugar? “Soy tan idiota por tener este trabajo, quisiera ser más idiota y así no poder notarlo”. Camilo Castaño


08. Decirlo en el aire – Diosque: Decirlo en el aire es una de las mejores composiciones de Diosque, una declaración de principios y un paseo enérgico imperativo. Nuevamente el folclore argentino hace su aparición gloriosa en el cancionero diosquiano: la repetición de las estrofas, introducidas por un acento marcado, un fraseo arriesgado con una frase apabullante que explica la condición del autor: “Miro sobre la mesa, veo que no tengo palabras, es por eso que dedico mi tiempo al rito y al ritmo” y que luego de sonar contundente encuentra una coda apoteósica, un crescendo instrumental hecho a la medida de las intenciones. Es bailable, es raro, es folclórico, es arriesgado, es vanguardista, es distorsionado, es poético, es Diosque en casi cuatro minutos. Will Balooni


07. 2 – 3 – Buenas Noches: Pablo Escallón conoce las técnicas de un mago para hacer con su música todo un espectáculo minimalista y exótico. 2-3 es un artilugio que desde sus teclas introductorias realza el optimismo extraviado en las sendas de la preocupación innecesaria, que cada quien se cultiva estúpidamente. Si existieran recetas sonoras para mejorar el ánimo, esta canción sería una eficaz medicina y garante de un estado pleno, donde la desidia es expulsada por una dosis saturada de synth pop. Alejandro Ortiz


06. Acantilado – Wild Honey: Si de postales musicales hablamos, el último disco del español Wild Honey está plagado de ellas. Del repertorio del luminoso Torres Blancas rescatamos la excelsa Acantilado, un paisaje sonoro adornado con cuerdas evocadoras que sugieren un viaje en coche por la costa buscando el atardecer perfecto. A la pista se van sumando vientos y riffs de guitarra igualmente dulces y escapistas, cada detalle milimétricamente ubicado, cada arreglo con un fin, y sin embargo la pista cobra vida por sí sola, cual soplo de brisa fresca que sobrepasa el carácter descriptivo de la letra para dejarnos con las sensaciones adecuadas, música que procesamos y disfrutamos con varios sentidos. Will Balooni


05. Destrucción – Él Mató a un policía motorizado: 2017 fue el año en el que vimos volver a uno de los gigantes de la escena independiente iberoamericana: El Mató a un Policía Motorizado. La Síntesis O'Konor, su más reciente producción, sorprendió a esta redacción y a otros portales musicales tanto por la calidad sonora del trabajo discográfico, grabado en Sonic Ranch (el mismo estudio texano donde Juana Molina concibió su aclamado Halo), como por la inagotable capacidad de acumular himnos en su prontuario. En Destrucción confluyen ambas propiedades: a la habitual formación de bajo, batería y guitarras se incorporan cencerros, cascabeles, claps y un hi-hat insistente en buena parte de la pieza; reservándose, sin embargo, un sonido más back to the roots en el estribillo: "Y todo lo que diga se destruye, / no me importa si está bien o está mal." Santiago y su equipo saben cómo hacerlo desde hace mucho tiempo. Christian Barandica


04. Linda Bler – La Lá: “Zamba Puta”, el segundo disco de La Lá, pese a su corta duración, tiene canciones con el ritmo para casi todo ánimo y letras para casi todo pensamiento cotidiano. Es así que en contraposición a aquella épica en vals que es La Felicidad (una de las canciones más elogiadas en su natal Perú) podemos encontrar momentos gráciles y desnudos como Linda Bler, donde con ingenio y sutileza se da voz a aquellas personas que viven en represión por parte de las sociedades conservadoras al ser consideradas como los “monstruos de la película”. Destaca la participación del hermano de La Lá, Alonso Nuñez, que con su delicado canto “juro me voy a fijar/ en lo que no está derecho/ aquí, en mi pecho macho” encapsula perfectamente uno de los mayores problemas discriminatorios de hoy en día. Valdomiro Valle


03. Estalacticas – Juana Molina: Estalacticas es uno de los mejores himnos al rompimiento que hayamos escuchado en mucho tiempo. Alejada del sentimentalismo, Molina construye una canción sobre un tema árido basándose en hechos: “Un día me olvidarás, un día te olvidaré, y nunca más volverá lo que alguna vez fue”. Una canción que nos arrastra al trance gracias a su percusión intrincada, sus bajos que exudan tensión y unos sintes misteriosos, el momento rítmico más alto y el punto más álgido del celebrado Halo, una pieza para la posteridad que podemos revisitar cuando llegue el debido momento, o simplemente cuando tengamos ganas de ser poseídos por los hechizos de la argentina. Will Balooni


02. El Busca – Luciana Tagliapietra: El Busca es la canción que abre Kawaii, el cuarto disco de Tagliapietra, giros agridulces que alejan las letras de Luciana de esa ternura que prometía su título. “Ya no creo que seamos amigos / con cansancio te lo digo”, la escuchamos desahogarse en estos dos minutos y medio de magia pop con un estribillo híper-pegajoso que nos arrastra y nos deja improvisando pasos de baile: “Cuando menos lo espero en la puerta estás”. Esto es lo más cercano a la canción pop perfecta que he escuchado desde Lento o Eres para mí de Julieta Venegas. Sin duda, un acierto en toda forma, un giro rítmico bienaventurado y las mismas ironías y sinsabores propios de la eterna batalla entre el amor y el desamor. Will Balooni


01. Helados Verdes – Los Besos: “Ay, la ciudad. Ay, los astros”. La sencillez hecha himno, o un himno a la sencillez. Sin mayores artificios y una brevedad adictiva (tan corta es que siempre obliga repetirse), Helados verdes nos acompañó tranquilamente durante el año y llegado el momento de reunir las canciones más queridas, nos ha sorprendido para bien que sea ella a la que tengamos más afecto: su susurro se ha impuesto sobre las palabras dichas en voz alta. Melodía y letra nos sitúan en una historia de amor, no total sino un instante, una fotografía, un recorte, debemos adivinar entonces lo que hubo antes y lo que habrá después de este encuentro en el que el cotidiano alcanza un brillo que le hace inolvidable. Helados verdes es nuestra canción favorita porque demuestra cómo la música puede dilatar, y perpetuar, un instante de belleza que se nos va de las manos, y hacerlo entonces un sentir universal. Camilo Castaño


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