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domingo, 3 de marzo de 2019

TU BOCA - Un tributo a Christina Rosenvinge



Un tributo latinoamericano
a una década de Tu labio superior,
álbum de Christina Rosenvinge.
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EL AMARILLO
elamarill0.blogspot.com
Curaduría ~ Camilo Castaño & Will Balooni
Arte ~ Camilo Castaño ~ castanae.tumblr.com

Diez años atrás Christina Rosenvinge volvía a las canciones en español. Entre dulces susurros y una turbiedad sensual esculpía Tu labio superior, disco confesional que brilla como obra maestra.

Diez años después en el amarillo hemos reunido doce voces masculinas del paisaje independiente latinoamericano para visitar los rincones de Tu labio superior. Cada uno ha sabido impersonar los retratos femeninos allí atesorados, y sus interpretaciones revelan la fragilidad, el desasosiego, la dulzura, el duelo, la sumisión y la gracia que también les habita, dibujando entonces, a través de Christina, los retratos de una nueva masculinidad.

1. La distancia adecuada - Algora (España)
El delicado revistimiento electrónico que Víctor Algora brinda a La distancia adecuada hace de ella un nuevo himno bailable. "La lección que ya aprendí siempre es olvidada", este testimonio del desencuentro aterriza suavemente en el repertorio del mismo artista que bien ha hecho de sus anécdotas bellas canciones pobladas de poesía y guiños a la cultura gay otorgándole también, a este cover, un divertido giro argumental en que el amor de un hombre se ve opacado por el de una señorita.

2. Anoche (El puñal y la memoria) - El David Aguilar (México)
Ahondando en el espíritu folk de la canción original, El David Aguilar nos regala una interpretación sexy y escueta que bien imaginamos en una cantina del desierto. "Ya es mañana, qué más da", traidor o traicionado la resaca viene a ser la misma, y el silbido de David se antoja divertido a pesar del desengaño. En proeza de un vaquero se nos ha convertido esta canción.

3. Eclipse - Ignacio Herbojo (Argentina)
Nuestro querido Ignacio, que señala a Christina Rosenvinge entre sus profundas influencias, dibuja al piano su propio eclipse, y en compañía de una puntual secuencia electrónica y esa tensa batería, visita la oscuridad de la canción para encender su erotismo y develar lo que en Christina parecía solo insinuación. En Ignacio oímos claro y fuerte: "Aquí está tu collar, aquí está tu collar, te daré de comer, te sacaré a pasear. Yo que quería ser doblegada por ti... estoy llevando el bastón en vez".

4. Tu Boca - Bruno Toro (Colombia)
Con todo su encanto y el brillo de la nostalgia, Bruno Toro hace tributo no solo a "Tu labio superior" sino que esconde en su interpretación las letras de dos canciones más, una Christina suspendida en los noventas con su disco "Mi pequeño animal" que en 2019 cumple veinticinco años. Justo en el corazón de nuestro disco, Bruno deslumbra con esta impecable balada, abrazando en su fina electrónica y la dulzura de su voz una letra que hace una década Christina escribió y quiso vender a Paulina Rubio. Así, la canción de promesa más pop en la carrera de Christina Rosenvinge, se hace realidad en Bruno Toro.

5. Las horas - Putochinomaricón (España) e Ignacio Redard (Chile)
En un encuentro que supo tomarnos por sorpresa, el rebelde del pop indie Putochinomaricón invitó al gran Ignacio Redard (cuya presencia se ha manifestado en varios discos que amamos) para contar juntos la pequeña novela que es Las horas. Dos voces preciosas y a su vez dos impecables productores no podrían más que ofrecernos esta perfecta pieza musical que comienza con la dulzura de un joyero musical y termina convertida en gran sinfonía electrónica.

6. Nadie como tú - Dani Umpi (Uruguay) & Adrián Soiza (Uruguay)
Nuestra diva pop Dani Umpi, declarado también fan fatal de Christina Rosenvinge, invita a su buen amigo Adrián Soiza para elaborar la versión de este melodrama. Desnuda y desgarrada, Nadie como tú adquiere una nueva profundidad en la sincera interpretación de Dani, que bien disfruta impersonar aquí al hombre sufriente ante el amor que se le escapa. Como ícono de la cultura gay, su imponencia en esta canción altera el flujo de la historia y creemos asistir a un relato de Lemebel o el mismísimo Manuel Puig: "Dentro de un año ya no estaré aquí y tu mujer no sabrá que yo fui, la sombra que oscureció su casi ideal historia de amor".

7. Negro cinturón - Papa Topo (España)
Adrià Arbona aceptó versionar esta entretenida letra de Christina Rosenvinge para hacerla aún más divertida y complacer así nuestro deseo de traer al tributo toda la fantasía de la música hecha en Elefant Records, quién si no Papa Topo para alegrar y enrevesar esta historia de un inestable amor, que hace del chico malo y la damisela en peligro, un juego de niños. "¿Qué hora es? Son más de las 3. Me voy a casa, ya sabes por qué: ya debería estar en pijama, me estás matando con esta vida insana".

8. Tres minutos - Torreblanca (México)
Con sensualidad y aspereza, Torreblanca arrastra a la Christina Rosenvinge más febril y apasionada a consecuencias inesperadas. Sus Tres minutos son una epopeya: guitarras distorsionadas que se funden en gritos y una delirante batería que nos llena de suspenso, tensan la cuerda en esta historia de celos y vanidad. "¿Esto es amor o propiedad?", el espinoso romance se hace aquí carta desesperada, película de acción, ruido.

9. Animales vertebrados - Amigovio (Uruguay)
Lánguido, teatral y sentencioso, nuestro querido Flavio Lira a quien conocemos por la banda Carmen San Diego, nos da el honor de presentar su proyecto solista Amigovio, que en su buen nombre hace promesa. A la tristeza de la canción original, este amigo con derechos sabe darle la vuelta y ofrecernos un pasaje irónico y orquestal, que entre el canto suave y la declamación construye para nosotros un ambiente circense en decadencia, un lo-fi mordaz y renovado del que queremos más.

10. Por la noche - Hans Laguna (España)
Una canción que nos precipita a la despedida es bellamente interpretada por Hans Laguna, que imprime un eco étnico, nómada, con su voz que es como un rezo y la ligereza de los instrumentos orgánicos que apenas adivinamos. Lo que ya en Christina nos parecía canción de cuna en Hans reluce como el relato de un viajero o el consejo de un sabio, y al cerrar los ojos logramos ver el sol que se pierde mientras la canción se deshace para dejarnos solo el suspiro.

11. Alta tensión - Danta (Colombia)
En su reminiscencia shoegaze la banda Danta nos ofrenda una versión de Alta tensión que es toda bosque de niebla. Como un recuerdo impreciso, la voz a veces se ahoga y a veces emerge, y como el nombre de la banda hay en su interpretación un rugido animal y un páramo, pura atmósfera, el tributo a la Christina más rockera que en esta canción final extiende la mano a sus experimentaciones en la trilogía neoyorquina (anterior a Tu Labio Superior) y a su disco más actual, Un hombre rubio.

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DESCARGA GRATUITA
Bandcamp ~ Mediafire


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lunes, 13 de noviembre de 2017

Al siguiente nivel: una entrevista a Javiera Mena


Castaño

Un año atrás tuvimos la ambición de presentar un tributo a Esquemas juveniles, el álbum de Javiera Mena que cumplía una década y a la luz del tiempo confirmaba aún más su trascendencia en el circuito musical independiente. Decidimos entonces convocar a un grupo de jóvenes artistas latinoamericanos para que visitaran cada canción contenida en aquel disco y nos ofrecieran nuevas visiones desde sus proyectos musicales. El entusiasmo que mostraron confirmó nuestra ambición y así, durante meses, jugamos a ser editores y compiladores. Solo hasta el estreno de Adolescente perpetuo, nombre del tributo y extraído de la letra de una de sus canciones, contactamos a Javiera Mena. Aquí la conversación que tuvimos con ella, un recorrido por el álbum plagado de nostalgia y detalles que aportan a su vez una nueva mirada al álbum que fue, y será, piedra angular del pop más intimista.


Javiera Mena_ ¿Un tributo? Hasta que no salió no entendí bien. Me siento tan sorprendida como agradecida.

el amarillo_ Cuando nos preguntábamos sobre la pertinencia de un tributo a Esquemas Juveniles, siendo un álbum tan jóven y tu carrera con tanto para darnos todavía, nos decantamos por celebrarlo con solemnidad pues no solo entre nosotros fue un hito. El álbum es la bandera de un movimiento independiente que supo conmovernos y ni hablar de la generación de artistas que lo atesoran y reconocen su inspiración.

¡Muchas gracias! Este ha sido un camino independiente. Cuando partí en Chile no había muchas cosas, era un momento raro de la industria, no era que estuviera quebrada ni nada, pero era un tiempo de recambio. Apareció la autogestión, la democratización de los estudios, tener en tu compu el espacio para grabar fue el primer impulsor, y estuve en una generación de gente que pensaba algo como “el que quiere puede, si se lo propone”. Digamos que Esquemas juveniles se sitúa en los comienzos de algo diferente.

Y a una década de su edición, ¿Qué ves en Esquemas Juveniles?

Veo mucho amor, antes que nada. Amor desmesurado e inexperiencia, pero no como algo malo, sino la bondad de la inexperiencia. Veo rosado y blanco por la portada de Alejandro Ros, un estar entre sueños, lo femenino, lo delicado.

Entendiendo el disco como un manifiesto de intenciones, podemos decir que con valentía decidiste hacerte cantautora sin tener un virtuosismo en tu voz. Esa carencia de artificio es para nosotros el brillo de tu obra, su honestidad, pues como habrá dicho David Byrne, "Cuanto mejor la voz de un cantante, más difícil es creer lo que dice", pero sabemos que diez años después sigue siendo un tema de discusión y crítica. ¿Por qué cantar?

Porque me daba la gana, no más, era una cosa de ganas. Claro, yo no soy y me encantan las grandes voces pero voy conociendo cada vez más mi instrumento y hago pop a pesar de no ser la típica voz de discográfica, que trabaja mucho el virtuosismo, el adorno. Quizá es algo que se le acepte más a un hombre, el cantar por sentimiento, como los cantantes de folk. A una mujer se le exige una voz más angelical, perfecta.

Yo soy parte de ese grupo de cantantes que cantan porque les gusta cantar, y no porque nacieron con una voz increíble. Yo quiero trabajar mi voz y mejorar siempre. En mi comienzo, y todavía, alguna gente critica eso, y es cosa de estilos, solamente.

Esquemas juveniles tuvo un videoclip que alcanzó a verse en MTV, fue nuestro primer contacto con tu música. Para mí fue amor a primera vista y oído, es una dulce historia de amor que conecta muy bien con la belleza de la canción, ¿cómo nacieron canción y video?

El video lo dirigió Alberto Fuguet, fue idea de él, y lo financió alguien a quien le gustaba mucho la canción, un amigo de ellos que era abogado y podía jugar un poco mecenas. Alberto es un escritor chileno, que además comparte mi sensibilidad gay y conectó con la esencia misma de la canción: cuando eres chico, estás en el colegio, te gusta alguien, y es raro, todo escondido, vives los sentimientos para ti mismo.

¡Y en el video logras verte de 15 años!

Sí, pero ya tenía 23, a esa edad me veía tan chica, qué terrible. 


Como siempre soñé es quizá mi canción favorita en el álbum, tanto que me cuesta oírla, me conmueve en exceso y está atada a muchos recuerdos. Sabíamos que la escribiste junto a Sofía Oportot y para nosotros era muy importante contactarla y pedirle esta versión, al principio se emocionó mucho y después tuvo algunas dudas, no sabía si te gustaría.

¿Por qué no? Si es de las dos. La hicimos cuando yo estaba en la universidad, como una tarea, me acuerdo. Sofía era mi novia en ese tiempo, yo tenía la canción en base y melodía, ella es muy talentosa con las letras y yo le pedí una, la escribió rapidísimo. Fue muy bonito todo en esa época, marca una etapa para mí también, quedó súper buena, hasta una amiga le hizo un video de Candy Candy. La canción respondía a mi amor por el R&B, yo quería hacer una secuencia a lo Destiny’s Child, y mira en lo que terminó.


Sol de invierno, fue la primera colaboración con Gepe, de las varias que han hecho durante estos años. Hasta comparten un hermoso documental: Al unísono. Siempre los hemos entendido como líneas paralelas, dos obras que han abierto posibilidades en Chile y Latinoamérica.

El Gepinto de Gepe también cumplió 10 años, y él decidió presentarlo en vivo de principio a fin, afirmando que era una despedida y que se sentía ya muy lejano de él. ¿Cómo te sientes tú respecto a Esquemas juveniles? ¿Aún disfrutas presentarlo, crees que con el tiempo va a desaparecer?

No creo que desaparezca… quizás mi Gepinto no es Esquemas juveniles sino Primeras composiciones, el disco acústico que intenté hacer y edité muy luego. Yo sí dejé la guitarra definitivamente, volvería solo a la eléctrica, con efectos. Esquemas no lo siento lejano, al contrario está muy cerca de mí, es un hijo mayor, y es muy rara la vez que no toque Sol de invierno, la quiero mucho y siempre recuerdo que fue la canción que me abrió el camino en México. Esquemas juveniles, Al siguiente nivel, Yo no te pido la luna, siempre están en mi repertorio. El disco está latente.


Y cómo olvidar aquel look tan deportivo, auspiciado con adidas, pantalonetas cortas y camisetas rojas.

(Risas) ¡Claro! Lo disfruté mucho. Ya no estoy en edad para lucir ese conjunto.

¿Qué hay de Cuando hablamos? ¿Cómo definir ese experimento? Yo diría que el brillo de este disco es tener canciones que no se parecen a nada más, ni en tu discografía ni en la música cercana. Hay tal vez un fondo andino, indígena.

Pues la verdad en Cuando hablamos quería hacer un reggaetón (risas), salía con una chica colombiana que me llevaba a fiestas de reggaetón, empecé a sentir la influencia de la migración, y eso fue muy valioso para mí. Quería dar cuenta de la interculturalidad, por así decirlo. Y entonces salió está canción desprejuiciada. El cover de Capullo fue muy divertido, excede esa cuota latina.


Y así Casan.

Claro, sigue esta línea. Nosotros estamos muy invadidos por Estados Unidos, como compositora no quería seguir únicamente la influencia anglo, y así como no negaría esa influencia en mí, quisiera pensar que rescato cosas de cada lado, voy también a las raíces a mi manera, queriendo generar un sonido propio, que es mi máxima ambición en la vida.

La cumbia, el reggaetón, Chile se puso de repente más sensual, coincidió con la inmigración de colombianos, peruanos. Dejamos de ser aburridos.


Perlas es lo más avant-garde, una canción extrañísima. Fue difícil asignarla en el tributo, encontrar un artista cuya propuesta conversara con la canción. Pero nos iluminamos y contactamos a Bruno Toro, que hace este pop tan místico y aceptó encantado.

Y a mí me encantó su versión, qué hermosa voz. Perlas la trabajamos con Diego Morales en el barrio de Maipú, la programé en Fruity Loops, buscando una electrónica vanguardista, sin coro, una introducción larga, como una especie de mantra. En esa época estaba pensando en hacer una canción más Stereolab, Moroder, llevarla a otro lugar, que fluyera.


Todas las canciones, entre melodías y letras, fueron el oro en polvo que personas como Christián Heyne, Sebastián Carreras y Gabriel Lucena (de la primera formación de Entre Ríos) y Diego Morales (en Perlas) ayudaron a esculpir. ¿Alguien que se nos escape en la influencia sobre el disco?

Gente que quizá no estuvo en el disco pero fue una fuerte influencia: Arturo Saray, que tiene el grupo QuieroStar con Sofía Oportot y Raúl Durán. Ellos me guiaron mucho en el software, me mostraron mucha música que no conocía. Ellos son DJs y melómanos, aprendí muchísimo, encontrarlos fue un tesoro enorme, son personas muy cultas y me pusieron en contacto con lo que estaba pasando en el mundo.

No sé si en Chile usan el término de “Música para planchar” que es como aquí categorizamos la música de Daniela Romo, Jeanette, Camilo Sesto, y así. Nos hemos atrevido a decir que Esquemas juveniles, o tu música en general responde a una nueva ola de música para planchar. Yo no te pido la luna es nuestra confirmación, ¿Por qué la elegiste?

Empecé a trabajarla para cantarla en Prissa, el proyecto que tuve con Francisca Villela, a quien admiro tanto. La pensaba más para ese lado y con la disolución del dúo quise meterla en mi terreno solista. Iba en un colectivo y la canción sonó, y pensé cuánto me encanta, apenas estaba aprendiendo a programar, probé sacar los acordes y la versioné.

Música cebolla le dicen acá, música para mujeres quizá. La canción original es italiana, y yo amo el italo-disco para mí es la perfección. Quise que fuera un tributo.


Bueno, es momento de despedirnos. Diez años después sí que has llegado “al siguiente nivel”, has pasado a otras cosas, a Otra Era, tu música te ha llevado a tantos países y festivales. En Chile hiciste una presentación en el Festival de Viña, que a pesar de ser una institución en decadencia te valida como una artista fundamental en tu país, y en otros lugares como España se te recibe como a una diva, lo que me divierte y alegra. Ahora has consolidado un espectáculo de gran factura, con bailarinas, luces, en una mano la nostalgia del pop y en la otra el ansia de futuro.

¿Qué viene?

Soy una compositora, mis principales instrumentos son el compu y los teclados. He probado muchas cosas y me encantó descubrir que si incorporaba la danza podía ser muy divertido, tener algo más que la misma música. Me siento a gusto con este formato.

Y bueno, viene un nuevo disco. Estoy embarazada de él.


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