viernes, 20 de septiembre de 2019

Canción: Santa Madero - Cámara



De Santa Madero ya hemos hablado en un par de ocasiones anteriormente. Joven banda peruana cuya dosis de misterio y efectividad ha logrado generar cierto revuelo en cualquier asiduo oyente de nuevas propuestas latinoamericanas. Al quinteto se le podría denominar como sencillo y complejo simultáneamente, siendo creadores natos de buenos singles pero que requieren que el oyente decida entrar en este mundo de letras enigmáticas y sonidos etéreos. Por poner un par de ejemplos que terminen de redondear la idea, el pop que ejerce Santa Madero no goza de la misma inmediatez que propuestas tan dispares entre sí como Suerte Campeón o Princesa Alba.

La banda bien podría pasar como unos estudiantes de la historia del pop moderno puesto que siendo tan jóvenes han podido descifrar un problema que muchos otros proyectos musicales no han podido en años de carrera: dominar sus influencias en vez de terminar siendo deudores de estas mismas. En Cámara, su más reciente canción, los encontramos consolidando la identidad enigmática que han ido forjando pero a la par dando un paso adelante al mostrar su lado más extrovertido a la fecha. Una de las contradicciones más placenteras que vamos a encontrar este año. Aquí hay tanto de psicodelia moderna y funk como también synth-pop y quizás un poco de pop retro japonés, mezcla de géneros que exige al oyente lanzar unos cuantos movimientos en la pista de baile.

Pero pese a lo dicho, quizás el verdadero punto alto de esta nueva canción sea notar que el quinteto está divirtiéndose cada vez más con sus procesos creativos, hallando soltura y no perdiendo aquella identidad que en un inicio hizo que les tomemos interés.

Más expansiva que Pero Frágil y menos compleja que Linda Hamilton, Cámara termina siendo el paso ideal que Santa Madero necesitaba en su carrera, demostrando que pueden crear lo único que les faltaba hasta el momento: un hit de goce instantáneo.


📷📷📷

lunes, 9 de septiembre de 2019

Canción: Pamela Rodriguez - Kintsugi




En la cultura oriental, la práctica del Kintsugi consiste en reparar los objetos quebrados con metales preciosos como oro y plata para exhibir las grietas, resignificar las fracturas y embellecer algo que en otra cultura sería un desperdicio. 

En la génesis del nuevo sencillo de la peruana Pamela Rodriguez, el nombre que recibiría este track era Cicatrices, palabra que fue rápidamente reemplazada por este concepto japonés que se repite como leitmotiv en el coro de la canción. 

“La piel está cicatrizando, no quiero esconder los daños, que me estoy reparando, de pocos” canta Pamela en el puente de la canción develando su causa: la exposición de las heridas como testimonio del cambio. 

A esta letra delicada se suma una cama musical que nos remonta a la Primavera en la guerra del sonido de Silva de Alegría, o quizá a la universalidad del sonido oriental, armada de arreglos de cuerdas y una percusión minimalista, cual arrullo para apaciguar las tormentas mentales. 

Con Kintsugi, Rodriguez se afianza en la introspección que arrancó con Una herida hecha luz, como resultado de un largo proceso de sanación, aquí condensa, entre misceláneas sonoras, su espíritu renovado y sus heridas decoradas.


🐲🐲🐲

jueves, 5 de septiembre de 2019

Canción: Matilda - Anti Romántico


Matilda, ese dúo de Rosario-Argentina que tanto nos gusta y al que hemos llegado siempre un poco tarde prepara ya un sexto disco. Aún lamentamos no haber reseñado en su momento El río y su continuidad (2016) pero hoy nos vamos reivindicando, aquí su nueva canción: Anti Romántico.

Como sugiere el título este himno juguetón pone en duda la buena intención de aquellas fórmulas cursis en las canciones de toda la vida: "Es verdad, se puede respirar aunque no te vea nunca más", un statement que desmiente desde un "Morir de amor" de Miguel Bosé, "Un siglo sin ti" de Chayanne o "Me vas a echar de menos" de José José, desmentir o más bien explicar que esas letras son eficaces recursos dramáticos, pero que la vida cotidiana puede y debe ser más práctica.

En vez de una fuerza inalterable, el amor es tierra frágil, un milagro sí, una fuerza vital, no la razón vital. ¡Mejor que nos lo explique Matilda! al ritmo de su hipnótica melodía, bailable y de una poderosa sencillez. Las invitadas a esta canción resultan ser Sofía Pasquinelli en guitarra eléctrica y Maia Basso en coros.




💔💔💔

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Canción: El Cómodo Silencio De Los Que Hablan Poco - El Fuego


Los sutiles giros que El Cómodo Silencio De Los Que Hablan Poco ha maquinado para su reciente single son una de las más gratas sorpresas que nos deja el fin del segundo tercio del año. La banda chilena, fenómeno de culto dentro de varios países sudamericanos, decidió crecer, venciendo satisfactoriamente los retos y temores que conllevan esta misión. ¿La mejor parte de ello? el no perder la esencia por la cual en un inicio nos sentimos atraídos por ellos.

El Fuego, como la banda ya ha mencionado, es una noble canción sobre pasión y consistencia. A diferencia de otras canciones que recurren a este contenido lírico, los chilenos cambian la urgencia a favor de una calma más propia de la melancolía andina, otorgándole un romanticismo sudamericano que sirve de escapismo a la dominante influencia del pop anglo. Es notorio también el uso del dembow en el apartado rítmico, influencia obvia al oído pero no carente de sutileza. Sumado al ya mencionado uso del huayno, la banda elimina varias fronteras que no tendrían que existir dentro de la moderna música popular latinoamericana. La mezcla de ritmos suena natural, como si se tratara de una unión predestinada, siendo quizás está la clave que termina de vendernos a El Fuego como una gran canción.

El Cómodo Silencio nunca ha sonado tan calmado y seguro de sí mismo como ahora, lo cual en parte se debe también a la búsqueda de un mejor sonido. Quizás haya quienes extrañen aquel ruidismo y sentimiento crudo escuchado en Run Run, pero nadie puede negar que El Fuego es el mejor tipo de madurez que le pudo ocurrir a la banda. Un sonido orgánico, de identidad propia y con filo pese a su tranquilidad.


🔥🔥🔥


lunes, 2 de septiembre de 2019

Canción: Alodia - Alodia




¡Grata sorpresa! La juventud e ilusión del pop chileno renueva su promesa en esta canción de Alodia, nueva banda que ya ha robado nuestros corazones y nos sumamos ansiosos a la cuenta regresiva para oír su álbum debut: Fin del mundo (2019).

Un precioso teclado sirve de esqueleto y las guitarras aportan una atmósfera que pronto nos conduce al corazón: una letra dulce que en la voz de René Molina que bien recuerda a Los Prisioneros (más en su legendario disco Corazones) o a la banda Of Montreal.

"Tantos amaneceres, tantos sueños rotos, ¿para qué?". Como la canción señala, Alodia bebe de la nostalgia, el nombre mismo hace honor a una locutora de radio chilena, Alodia Corral, que atesoran de su infancia. Pero en esta canción también participan viejos amigos: Tomás Preuss (Prehistöricos) como productor, el músico Gonzalo Yáñez y en soporte vocal Christiane Drapela (Gepe).

Disfrutemos pues de esta flor recién descubierta en el "paraíso del pop" que desde el 2012, y gracias al diario El País, es como se ha nombrado a Chile. Parece no dejar de serlo.



💄💄💄

sábado, 24 de agosto de 2019

Babelgam - Mar de Hiladas (2019)




Hablar de Babelgam es hablar de un proyecto artístico relativamente corto pero revelador. Reciente para los ojos del mundo y de la escena independiente bogotana, pero seguramente maduro y cuidadosamente curado dentro de las mentes de estos cuatro músicos capitalinos. Es una de esas bandas que trascienden el plano musical, para adentrarse en búsquedas que van desde la fotografía, el diseño, el cine o la literatura.

Babelgam nos presenta su primer y más reciente trabajo, un EP de seis canciones titulado Mar de Hiladas. Su sonido es descrito por ellos mismos como un doompop y dolor cachaco (dolor bogotano), y no hay mejor descripción para referirse a lo que se siente escuchar sus canciones rasgadas por el dolor y las angustias contemporáneas. Al escucharlos nos adentramos en un viaje de flagelos, al mismo tiempo que empezamos a divagar entre lo que es real o no. “Este disco habla introspectivamente de cuatro bogotanos perdidos en este mar de hiladas”, según Juan Tuaty, Eduardo Quintero, Adolphe Beltrán y Nicolás Cruz, los artífices.

En Mar de Hiladas vemos condensado el trabajo que se empezó a develar desde el año pasado con Materia Oscura, el primer sencillo que lanzaba la banda y que ya nos presagiaba un sonido particular dentro del nuevo movimiento del rock independiente colombiano, que se refrescaba con bandas como Margarita Siempre Viva, Las Yumbeñas o Nicolás y Los Fumadores, etc. Una escena que, aunque le falta mucho, cada vez se ve más consolidada con la apertura de nuevos públicos. Dentro del Mar de Hiladas navegamos en notas postpunk y surf que recuerdan a bandas como Iceage, The Buttertones o a los Growlers.

Siguiendo el orden del disco, Hikikomori es la primera canción, y es un despliegue de energía incontrolable que vomita las vivencias de una persona que padece o padeció el asedio de trastornos como la agorafobia o la fobia social; la canción es una contradicción que invita al pogo, al baile y al contacto directo con otras personas, pero al mismo tiempo te invita a encerrarte. Hikikomori es la palabra japonesa para describir al tipo de personas que desisten radicalmente del contacto social. Realmente hay algo mágico en todo esto, y es que hablando de ensimismamiento y de la complejidad que esto conlleva; su música, y la música en general, te permite salir del aislamiento cuando la compartes o vas a un concierto y encuentras a otros bichos raros haciendo lo mismo. 

Materia Oscura se presenta a un ritmo más pausado y melódico, ésta canción, apta para la pista de baile o para ir montando en patineta, nos atrapa con la voz gruesa, oscura y profunda de Juan Tuaty; vocalista y guitarrista de la banda. Escuchar esta canción es como estar en una travesía pop con algunos saltos de rudeza, quizá sea el tema que más rasgos inscribe en el sonido alternativo latinoamericano encontrando sus raíces en bandas como Soda Estero o Los Prisioneros

Viaje es la primera sorpresa del EP, puesto que hace parte de los temas inéditos junto con Hiladas y Túnel, es el tema que más se diferencia del resto del trabajo. Una historia aparte de una persona que busca algo o a alguien, pero que cada vez se adentra más en sí misma. De la misma manera Viaje al ser un tema tan diferente, no encuentra su lugar dentro de la historia de este EP y aunque no encuentre la cabida es una canción con la identidad del rock alternativo bogotano que en algunos puntos, recuerda a bandas como La Derecha o a los Ciegossordomudos.

A Danza de Agujas ya lo habíamos escuchado unos meses atrás, fue el último sencillo antes del lanzamiento. Y desde el primer arpegio se avecina la sensación de estar sumergido en un mar de angustias y ansiedades. Es una pieza pegajosa y de nostalgia postpunk, al mejor estilo de Él mató o El Último Vecino. Ya es un himno de la banda: “giró, giró…giró”. 

El último tema de Mar de Hiladas es Túnel y es una serendipia por completo, dentro del filo de sensaciones que es este EP, es inesperado encontrarse con esta canción, que es una mezcla de muchas cosas buenas y difíciles de describir; de una energía y un poder como del hard rock y el stoner pero a la vez con una delicada melodía en los acordes que acompañan el coro. Aquí la voz de Juan se desgarra aún más y nos regala ese pegajoso estribillo que no se hace esperar más para ser escuchado en vivo: “El sol no alumbró, el rojo de su vestido la ahogó, sus ojos rasgados como su corazón, sus ojos rasgados como su corazón.”

Babelgam nos presenta sin lugar a dudas, uno de los mejores trabajos musicales en lo que va del año dentro de la escena del rock independiente en Colombia, no sólo nos deja seis piezas musicales de buena factura, sino que nos entrega unas piezas visuales de un gusto muy afinado. Seguramente estaremos muy pendientes de lo que va a seguir. Si quieren escuchar cómo estos cuatro cachacos se mueven y sienten esa Bogotá infinita, no dejen de escuchar Mar de Hiladas, disponible ya en las acostumbradas plataformas.


Babelgam
🌑🌑🌑

miércoles, 7 de agosto de 2019

Suerte Campeón – La Edad No Me Deja Pensar (2019)


Lo nuevo de la joven banda peruana Suerte Campeón se ubica en el cruce de muchos caminos. Una mezcla de emociones y sentimientos que en su frontalidad se vuelve uno de los retratos más sinceros acerca de la juventud en las grandes ciudades de América Latina, algo que se intuye desde el título de la producción. Bien se le podría denominar como la versión rock de aquel “llorar en la pista de baile” que nos suelen brindar otros géneros musicales.

La Edad No Me Deja Pensar es una colección de historias sobre autodestrucción a todo volumen y esperanzas en perfil bajo, una especie de exorcismo en clave indie rock y emo que bien puede convertirse en el dedo en la herida o el alcohol que la cicatrice.

El sentido del humor de la banda (¿o quizás descaro?) se hace notar desde la primera triada de canciones sin contar la breve intro. La primera, Mala Suerte Campeón, suena tanto a una declaración de principios como a burlón autodesprecio, dando un inicio festivo a gritos de “Todos los días pisas mierda / todos los días te caga una paloma”. Las dos canciones siguientes manejan cierta similitud de contenido, redondeando la representación de una juventud que lo tiene todo y al mismo tiempo se siente vacía (nótese aquel “acabo de chocar el carro de papá / me va a matar la la la”).


Cambio de rumbo se da en la segunda triada. La Flor adopta el rol de balada con algo inocentes referencias románticas a mariposas y flores, siendo el momento de mayor calma hasta el momento. Rayo Lento es indie rock de sonido y letra esperanzadora (“Rayo Lento, buen amigo / no dejes de sonreír”), un buen punto de contraposición al rol central que ejerce La Edad No Me Deja Pensar, canción que escala rápidamente hacia aquel llanto ahogado propio de toda confesión. Quizás la canción más dura en el disco.

El lado B mezcla ambas facetas que la banda previamente expuso, pasando de canciones sobre el mundial de futbol hacia traumas familiares como si se tratara de un salto de tema en una conversación de amigos cercanos. Mención especial merecen canciones como No Es Tan Fácil Dejar Todo Atrás como otro momento de confesión desgarradora y Consumir Porquerías, un lapso de lucidez que en su última línea nos otorga el momento más real de la producción (“por favor, perdóname”).


Si Carolina Durante este año se convirtieron en los chicos lindos de la escena rockera iberoamericana, Suerte Campeón representa a los olvidados, aquellos que no tienen frases ingeniosas para cada situación pero que terminan cubriendo de humor sus fatalidades para poder sobrevivir. Aparte, si tomamos en cuenta que estamos en una época donde un gran número de proyectos jóvenes parecen preferir crear “moods” en vez de atreverse a explorar directamente lo complejo en las emociones humanas, lo nuevo de la joven agrupación peruana es aquel tipo de despertar que muchos buscamos en la música contemporánea, lo cual lo convierte desde ya en, por lo menos, uno de los discos peruanos imprescindibles para el presente año.

No es una obra fácil a la cual enfrentarse, pero en su brutalidad hay un pequeño espacio para la culpa y miedo, otorgándonos la empatía necesaria para por momentos pensar“same, Amigo”.


🎈🎈🎈🎈🎈



jueves, 25 de julio de 2019

Canción: Ely Guerra - Zion


¿Vanguardia o moda tardía? La nueva canción de Ely Guerra es ante todo un anuncio: Zion es un disco que promete dulzura, poesía y extrañeza.

El referente pop más claro que tenemos de una construcción meramente vocal en las canciones es Medúlla de Björk (2004), que viene a la memoria cuando reconocemos que en Zion todas las voces son Ely Guerra, un coro-individual que se eleva y nos estremece. Aparece también, un recuerdo fugaz de Juan Son y su Mermaid Sashimi (2009), en cuanto a las armonías y esa atmósfera de bosque encantando.

Los cantos de Ely atenúan más que nunca un tono religioso frente a la figura bíblica de Zion, y metafóricamente, o no, describen un lugar anhelado. Sin pensar demasiado en las expectativas que durante años hemos tejido sobre Ely Guerra, y más bien agradecidos con una obra que a pesar de su irregularidad nos ha otorgado tanta belleza, nos rendimos a esta nueva propuesta y esperamos emocionados el larga duración.

Ya hasta hemos fisgoneado en su página web y descubierto las letras ya publicadas, y una en especial reafirma nuestra dicha:

Yo que no tengo 
nada qué darte, 
puedo volar y ser feliz.


🌑🌑🌑

sábado, 20 de julio de 2019

Canción: Somontano – Novela Américana


Fue en pleno verano sudamericano cuando Somontano llegó por primera vez a un post de El Amarillo. En aquella ocasión nos sorprendió con una balada que pese a hallarse contenida por las limitaciones propias del bedroom pop logra invocar a aquel espíritu propio de los baladistas que se presentan en escenarios masivos. Ahora, en plena temporada invernal, el joven compositor peruano decide dar un giro de rumbo al lanzar un tema con mira hacia la pista de baile.

Si bien en su corta discografía han existido flirteos con ritmos como el trap o el uso de autotune Novela Americana cuenta como la primera ocasión donde Somontano busca un resultado extrovertido para el sonido de su obra. La canción recurre a la contraposición entre ritmos movidos y letras que se debaten entre la devastación y lo contestatario (“no soy tu mujer o la de nadie/ no estoy en tu novela americana/ no mejoro cada temporada”), siendo Alex Anwandter la influencia cuya mención cae por peso propio. Ambos músicos recurren a los ritmos de baile como método de exorcismo para los contenidos en sus letras, pero mientras el chileno lleva tiempo viviendo el rol de mártir continental, el peruano recurre a la imagen de la persona común, aquella consciente pero incapaz de escapar de su realidad. La distancia entre puntos de vista narrativos hace que las comparaciones sean más llevaderas, evitando poner al limeño bajo la sombra de un gigante.

Esto último nos lleva a reconocer a Somontano como un gran liricista para canciones pop, quien sutilmente crea ambientes, historias o personajes de manera simple en el transcurso de pocas líneas. Aquella cursilería intencional que irradiaba La Eternidad buscaba denotar intimidad antes que dulzor; en contraposición Novela Americana es un relato sobre aquellas toxicidades emocionales y sociales que son inevitables, aquellas que afectarán a los centennials y que no fueron ajenas en la joven adultez de generaciones anteriores.

Lo visto discretamente en el EP debut Niebla Sucia nos hace pensar que este es el estilo con el que Somontano ha querido experimentar abiertamente desde hace tiempo. Lo bueno es que pese a ello no se ha sacrificado el intimismo que le caracterizaba.


🔥🔥🔥




lunes, 15 de julio de 2019

Canción de la semana: Maria Usbeck - Nostalgia


Sintes upbeat y percusiones ocasionales nos dan la bienvenida al segundo sencillo del anticipado nuevo disco de nuestra querida Maria Usbeck. Envejeciendo, como se titula el disco, llega en agosto próximo, y esta nueva carta de presentación nos da luces del contenido y el sonido que lo compondrá.

Un mensaje críptico se va develando ante nuestros oídos confundidos: Una respuesta se arma palabra a palabra hasta que una pregunta en el coro nos descubre el motivo de esta pieza: "¿No sé por qué será, que es nostalgia, tal vez es la vejez?" alternando unos decididos "no me gusta" que sirven de incógnita final. En entrevista para La Banda elástica, Maria comenta que esta canción va sobre la añoranza del pasado y como el sentimiento de nostalgia influye en que nos sintamos enajenados de las modas del momento.

Teclados con aires ochenteros y arreglos luminosos guían nuestros pasos por estos minutos envolventes en los que Usbeck sabe jugar con nuestra curiosidad, mientras dibuja nuevos paisajes con su inagotable paleta sonora. Alejándonos de la selva inquieta en que nos sumergió hasta el momento, bailamos despreocupados sobre los cimientos de futuras añoranzas.


💾💾💾

lunes, 8 de julio de 2019

Canción + video: Eve Calleti - Confesiones


Eve Calletti no fue para mi un descubrimiento de Spotify, sino una noche de diciembre con amigues en una terraza de Mendoza, con buena música y vinos. Ella cantó y bailamos todos. Desde ahí llevé un silencioso seguimiento de su música.

Dos años después, Spotify nos trae una muy buena noticia: su primer single: Confesiones, no es sólo su primer tema en la plataforma, sino, un punto seguido en su madurez musical.

Durante mucho tiempo, la vocalista de Te con King Kong probó sonidos distintos, electrónicos con beats y graves bien Lo-Fi. Pero la música no se come a la poesía. Acá importa el mensaje, aquí empieza un nuevo tiempo.

Con el ojo y decisión de Romina Rezinovsky (no le perdamos de vista) y la producción musical de Leandro Lacerna, me quedo soltando el recuerdo de esa noche de diciembre, para generar los nuevos recuerdos sonoros de Eve, por que si el mensaje es importante como dijimos, habremos aprendido que "si no vivo diré que el tiempo pasado es mejor".


⛰⛰⛰

jueves, 4 de julio de 2019

Canción + vídeo: Rosalía - Fucking Money Man



Han pasado tan solo dos años y medio desde que Rosalía debutó con Los Ángeles pero ya podemos decir que la española se encuentra en la tercera etapa de su carrera. De joven promesa del flamenco a figura pop global, lo suyo ha sumado fanáticos y detractores como ninguna otra figura iberoamericana en la última década. Que si está pervirtiendo al flamenco, que si el reggaetón, que si mejor se quedaba en lo de antes, que si es una en un millón, que si se volvió en una más del montón, etcétera.

Todos estos debates suelen obviar lo que la Rosalía del 2019 intenta demostrar: es una entusiasta de la historia del pop moderno. A lo largo de los últimos meses sus canciones nos han llevado a reinterpretaciones de géneros y estéticas de a inicios del nuevo milenio, otorgándonos una visita al reggaetón de vieja escuela y el RnB de las épocas en las que Beyoncé era una joven que aún no se comía al mundo. 

Fucking Money Man no cambia de rumbo creativo, si bien carece de la intensidad propia de todo single arrollador termina triunfando como concepto, representando en sus canciones las dos caras de una misma moneda. En Milionària, acompañada del toque tropical y electrónico característico de El Guincho, Rosalía entrega una vivaz rumba catalana (seamos sinceros, quizás lo más cercano que los latinos estuvimos a este género fue El Baile del Gorila en el 2001), el brillo y candor cómico que esta canción otorga sirve de contraposición a Dio$ No$ Libre Del Dinero, una balada trap que en menos de dos minutos le otorga el toque denso necesario en esta historia de ilusión y desencanto donde la billetera tomó el rol de galán. Ambas no serán canciones bombásticas pero sirven como conexión entre la Rosalía de El Mal Querer y la que seguro veremos en su próximo disco, presentando tanto un estudio por distintos géneros musicales como también un hilo narrativo que favorece al todo en vez de sus partes. 

Como dato extra, la participación de Los Ganglios en la dirección creativa del videoclip (junto a Pili, hermana de Rosalía) habla bien de la catalana como una artista consciente del medio musical mucho más allá de aquella élite con la que ahora convive. No es difícil notar que el postmodernismo y el DIY de los barceloneses distan muchos de las formas de J Balvin y James Blake.


💰🔥💰🔥💰