2020: un año fracturado por el correr de confusos sucesos. Un virus que obligó al aislamiento y limitó el contacto físico.
El recordatorio de nuestra fragilidad y la fuerte inflexión en los ritmos humanos nos han empujado a la introspección: habitar el mundo interior y encender luces para buscarnos en medio de la oscuridad y la escasez del aire.
En el encierro y sus grietas hemos encontrado piedras preciosas: talentos ocultos, el brillo de nuevas ideas, otras formas de acompañarnos, de ofrecer amistad, amor, y canciones, tantas canciones.
Hemos elegido aquí 30 joyas musicales que han sabido conmovernos, divertirnos, y sobre todo transportarnos, pues ante el encierro hemos viajado con ellas.
Este compilado es un agradecimiento a lxs artistas del paisaje indie latinoamericano por persistir, y a nuestrxs lectorxs/oyentes/amiguis: un llamado a la esperanza, a la sed de futuro.
Curaduría ~ Will Balooni
Arte ~ Castaño
Textos ~ Arturo Ortiz, Valdo Valle, Will Balooni y Camilo Castaño.
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30. Pol del Sur ~ Minimalismo en Sudamérica
No sabemos con cuánto entusiasmo recuerda Pol del Sur su disco Efectos Espaciales (2008) pero en El amarillo le atesoramos como rara avis del panorama indie chileno. Desde entonces, cada tanto recibimos noticias suyas y en 2020 nos ha brindado una lección de austeridad y sofisticación. Minimalismo en Sudamérica es la canción que da nombre a un precioso EP construido con máquinas analógicas y un sutil tratamiento de voces, con guiños al krautrock. “Pediste ayuda al enemigo / ahora sabes obedecer”, con el pasar de las escuchas, la engañosa sencillez revela capas de profundidad. En una invitación a la ligereza, Pol del Sur confirma el poder de una obra que, desde los márgenes, apunta al centro. Camilo Castaño.
29. Alodia ~ Esas mañanas
Entre la ambigüedad de las palabras que construyen Esas mañanas descubrimos una historia de infancia, un canto melancólico rasgado por el desgaste del paso del tiempo. Alodia afila sus guitarras y su producción al servicio de una narración nostálgica que recoge pasajes inolvidables y explosiones emocionales. En comunión con su precioso video clip, nos encontramos en un lugar peculiar, entre el pop rock melódico y el culto a los recuerdos, con la voz de René Molina como puente y pastor supremo. Will Balooni.
28. Dan Dan Dero ~ 2017
La banda peruana aprovechó el 2020 para lanzar buena cantidad de canciones sueltas, todas ellas con espíritu pop y fiereza en las guitarras. Dentro de ellas nuestra favorita, 2017, combina las características mencionadas con momentos muy influenciados por la balada latinoamericana de generaciones anteriores. Más que experimentación, un momento de diversión y soltura que no le queda nada mal a Dan Dan Dero, de quienes esperamos lancen un segundo disco de larga duración durante el 2021. Valdo Valle
27. Simón Campusano ~ Fuegos artificiales
Luego de casi década y media, una canción, Fireworks de Animal Collective, vuelve con fuerza a nuestras vidas gracias a la mano y genio de Simón Campusano de Niños del Cerro. Lejos de ser un tributo de nostalgia sin espíritu se puede decir que Fuegos Artificiales posee vida propia gracias a una traducción y apropiación que cae precisa para la Latinoamérica de hoy en día (“Yo estaré para cuidarte/ de la muerte, de los pacos y los flaites”). Uno de los tributos más bellos que nos va dejando la nueva década. Valdo Valle
26. Pasaje ~ El ritmo va lento
En la alegre renovación del pop chileno, la apuesta de Pasaje nos ha cautivado suavemente con sus canciones efectivas en un envoltorio plástico y brillante. El ritmo va lento es nuestra elegida del disco Sin Salida. En una aparente ingenuidad que pronto se va oscureciendo, asistimos a un juego de seducción y anhelamos el regreso a las pistas de baile, para cruzar miradas borrosas y volver a besar extraños. Con su álbum debut, Vicenta y Nicolás hacen de Pasaje una invitación al placer. Camilo Castaño
25. HIJOS ~ Fatal
"Lo que pasa / cuando le pasa / como le pasa / solo le pasa / al corazón". Con aplausos, brillos de trompetas, un memorable juego de palabras y un bajo decididamente ochentero se abrió a nosotros esta canción de los costarricenses Hijos.
Aquí, el encanto de otra época es engañoso: no asistimos a la clásica historia de amor o desamor, sino a un intrincado idilio contemporáneo. Escuchamos la historia de unos amantes que separados anhelan el reencuentro, mientras se abrazan a otros cuerpos, en otras habitaciones. Decisiones apresuradas y nudos cada vez más complejos avanzan en una canción vertiginosa que -en sus casi cuatro minutos- sentimos brevísima. Camilo Castaño
24. Fakuta ~ La Montaña
Tras más de un año sin nuevos singles el regreso de Fakuta llevó una inesperada épica a las pistas de baile (al menos las que por ahora habitan en nuestra mente). Autoproducida, La Montaña es una canción que simultáneamente habla de un amor en crecimiento y un obstáculo que lentamente va quebrándose. Un deseo y temor interpretable desde lo romántico como también en relación al contexto político chileno. Una pieza de pop atmosférico para saltar al abismo de lo impredecible. Valdo Valle
23. MULA ~ En el aire
En Mundos, tercer trabajo discográfico de la agrupación, Mula ha llegado a un palpable refinamiento en su sonido, del cual En el aire es una buena muestra: un tema synth pop propulsado por un ritmo afrolatino, en la cual las transiciones fluyen, arropadas por exuberantes sintetizadores y las deliciosas voces de las hermanas Cristabel y Anabel Acevedo, con su exquisito sentido del pop. Hay una generación que, muy lejos de lo que cotidianamente se escucha, ambiciona novedad en su hedonismo. Nosotros, igual de ambiciosos, esperamos el día en que estos sonidos se tomen por asalto el mainstream. Arturo Ortiz
22. Empress Of ~ Love is a drug
El intrépido tercer disco de Empress Of reafirmó nuestra fidelidad a los beats emotivos y a las líricas directas de Lorely Rodriguez. Love is a drug es el track más upbeat y concisos del disco, una pieza que conjura frases desnudas, las confesiones emocionales marca de la casa con un acercamiento más abierto a las pistas de baile. No hay mucho más que agregar a la descripción, es pop desprejuiciado firmado por una de las artistas más genuinas de nuestra generación. Will Balooni
21. Tulsa ~ Autorretrato
¿Se le puede poner unas cuantas gotas de crudeza al amor y a la vida sin perder la esencia de lo que estos términos significan para nosotros? En Autorretrato, Tulsa se encarga de esta labor caprichosa con una letra sencilla y una fuerte carga emotiva. "No me conmueve el horizonte. No me da miedo la muerte", le escuchamos sentenciar en el coro, en contraste con frases que suponen un amor apegado, "No suelo desayunar a no ser que lo haga contigo" y "Me gusta tener hermanos, ellos ya saben como soy cuando las cosas van mal...". Entre la ironía y una aparente frialdad encontramos también un humor y un amor cotidiano, Autorretrato es de esas canciones que vienen a recordarnos los incontables matices de nuestra vida diaria. Will Balooni
20. Rubio ~ Ir
La electrónica de Rubio siempre nos ha ubicado en un extraño punto entre la cadencia de sus mezclas y un aura densa que sugiere la profundidad y el espesor del paisaje sonoro. Entre el baile y la magia negra nos encontramos con letras que terminan por iluminar todos los rincones de la composición. En Ir, aunque arranca hablando de dolor, vira rápidamente hacia un mensaje positivo, sin rayar en la toxicidad de la reciente ola de gurús que inunda las redes sociales. Ir es entonces una invitación escueta a soltar lo que nos hace peso y no nos deja avanzar, curiosamente lo vamos haciendo mientras afilamos nuestros pasos de baile con una de las pistas más rompedoras del 2020. Will Balooni
19. Chango Menas ~ Hombre del mundo
Hay que caer y no se puede elegir dónde. Hombre del mundo de Chango Menas se presenta como un suave despertar. A la dureza de su reflexión se contrapone la dulzura de una voz casi susurrada. "Tengo miedo de que éste sea todo el misterio", como su protagonista, fuimos arrojados a la vida adulta y reconocemos en sus signos y reglas, una maquinaria capaz de dividirnos o aplastarnos. Transitamos confundidos y opacos mientas este Hombre del mundo, una entidad abstracta que "quiere penetrar y destruir los amores que nacen", nos vigila. El coro se levanta entonces en una oración anunciando que no permitiremos ser cambiados. Si la infancia es un paraíso perdido y los sueños, un futuro incierto, no hay más remedio que, aquí y ahora, ser el paraíso. Camilo Castaño
18. Soleá Morente con Cariño ~ Ducati ¡Una colisión de flamenco y pop chicloso! Porque la coquetería con las palmas no es solo asunto de Rosalía y C. Tangana, Soleá Morente lleva su herencia flamenca a un terreno desenfadado, y de la mano de Cariño confecciona esta divertidísima canción. “Papi / yo no quiero Ducati / solo te quiero a ti”, una edulcorada declaración de amor que nos invita a bailar o mejor, a inventar los propios pasos de baile ante tan atrevida experimentación sonora. Camilo Castaño
17. Helado Negro con Xenia Rubinos ~ I fell in love
Un medio tiempo apasionante. Decir que la combinación de Helado Negro y Xenia Rubinos es cuanto menos hipnótica parece ser una obviedad, pero es menos evidente cuando revisamos el cancionero de Rubinos. Este dúo acentúa el cliché del amor a primera escucha, al momento de su descubrimiento fuimos atraídos por su magnetismo y desde entonces giramos en espiral como adolescentes enamorados. Sus sintes y beats profundos son una invitación al escapismo, mientras la letra, en tanto que canción de amor y dedicatoria, nos plantea una oscuridad inherente al ser humano, el amor es entonces, según la tesis de esta canción, la fuerza que nos otorga libertad y nos separa al mismo tiempo, una analogía que descubrimos entre naves espaciales que vuelan a través del mundo desconocido solo para decir: "I fell in love". Will Balooni
16. Triángulo de amor bizarro ~ Asmr para ti
Como un brillante poema sumergido en una pista de shoegaze, Triángulo de Amor Bizarro reafirma su capacidad de estremecernos. Hay algo monumental en Asmr para ti, una fuerza que llena el espacio y nos obliga a la contemplación, “Fuiste solo una marea / una cicatriz en un segundo”, suerte de hiper-balada que toca las fibras e invoca las lágrimas, y a su vez alivia el dolor de la despedida. “Sigue resonando en esta onda de radio / que viajará miles de años”, como si el amor en fuga fuese esa distorsión permanente, que persiste como un eco, una huella, aún cuando la canción ha terminado. Camilo Castaño
15. Poder Fantasma ~ Canción para el siglo XXI
Dentro de un disco con varios singles que son rotundos hits Canción del Siglo XXI bien podría considerarse la pieza central que nos permite sintetizar el pensamiento actual de Poder Fantasma. Tras un inicio recatado con la frase “Cuestionarse todo está bien/ cuando te dicen lo que hay que hacer” lo que sigue es tres minutos y medio de rebelión y catarsis pop contra diversas caras del capitalismo. Uno de nuestros nuevos himnos para el hartazgo. Valdo Valle
14. Maquillaje ~ Algunos puentes
“En el exilio no te dejo de soñar / Tu pasaporte se perdió en algún lugar”, la dulzura turbia de Maquillaje nos deja una de las mejores canciones de amor en el año, un amor moderno, por supuesto, atravesado por desencuentros, palabras entre líneas y distancia, cuánta distancia. Sin embargo, construimos puentes en las canciones y la frescura de Maquillaje nos llena de esperanza, Algunos puentes es una canción para cerrar los ojos en un viaje, o una buena dedicatoria al final de un mensaje de texto, o una postal otoñal en la que siempre hay hojas cayendo. Camilo Castaño
13. El último vecino ~ Nostalgia
“Pido perdón por haberme ido sin avisar". El silencio de Gérard Alegre no ha significado una distancia de su propuesta postpunk desenfadada. Como si no se hubiera ido nunca, Nostalgia retoma la frescura y el delicado equilibrio entre dureza y dulzura, exponiendo con fragilidad ese deseo inmenso de revertir una decisión, la contradicción que nos encierra: alejarnos para anhelar un regreso, esperar en silencio e imaginar que alguien nos quiere de vuelta. Canción que sin duda se filtró en los tesoros de un extrañísimo 2020, sencilla y emocionante, un abrazo la nostalYia -palabra que en esa pronunciación caprichosa se nos antoja memorable-. Camilo Castaño
12. Meridian Brothers ~ Puya del empresario
El lado oscuro de la figura del empresario es ironizado en Puya del empresario de Meridian Brothers. Desde el título se juega con el doble sentido semántico de puya: por un lado, la puya como un aire de la música afrocolombiana y por el otro lado, una puya en el sentido de lanzar una afrenta a alguien. La Puya del empresario es una cumbia del siglo XXI (en la vena avant-garde que ha caracterizado la producción de Meridian Brothers), la cual, incisiva e insistentemente, martilla un retorcido y détraqué ritmo, mientras Eblis Alvarez profetiza: ¡Me voy a tapar en plata hijueputa! Arturo Ortiz
11. Arca ~ Mequetrefe
KiCk i supuso muchos cambios para el proyecto de la venezolana Arca. Profundizando su acercamiento a sus raíces latinas, desde el uso extendido del español en las canciones del álbum, hasta la inclusión de ritmos como el dembow en las bases de sus experimentos sonoros. Mequetrefe es el culmen de este disco. Una canción que exuda personalidad, en la que vemos a una Arca empoderada y frentera (“Ella no toma taxi, que la vean en la calle”). El aura sombría que caracteriza las mezclas de la productora ganan matices insospechados en esta canción, desde la agresividad de sus sintetizadores, cómo la marca de una bestia indomable, hasta el beat cadencioso que nos invita al baile, llegando a esas tímidas notas de piano sintetizado que suponen un estado emocional más cercano a la nostalgia o al miedo. Todo esto cobra sentido cuando entendemos las adversidades por las que ha pasado la artista en su exposición como mujer trans. Will Balooni
10. Los Wálters con Alegría Rampante ~ Ciudad Fantasma
"¿Qué ciudad fantasma por ser habré de escoger?, ¿Cómo habrá de sonar el lamento de tu ciudad?", pregunta Eduardo Alegría como antesala sombría a un estallido de sintetizadores que se convierten en el fuerte de esta composición: "Pues no llorarán igual. Pero llorarán igual. Pero morirán igual." es la respuesta escueta de su contraparte walteriana, que entre la luminosidad y la cadencia de sus sintes nos hace olvidar el trasfondo de la macabra predicción: nuestras ciudades tarde o temprano serán lugares inhabitables. Will Balooni
09. Aldo Benítez ~ Bulín
Bulín se erige como el punto más luminoso del críptico XIS, el álbum que marcaba el regreso del argentino Aldo Benítez al panorama independiente en 2020. Una producción cristalina nos atrae lentamente a una letra que destila nostalgia, evocando fiestas con amigos en casa (hasta astillar el piso), encuentros repentinos atesorados, pequeños placeres que ahora añoramos. Un pequeño himno de pandemia que cobra fuerza con la dicotomía que envuelve sus dos partes. Por un lado nos recuerda nuestra necesidad de compañía (“Compartir todo”), al tiempo que reafirma nuestra obligada independencia, nuestro aislamiento voluntario ("Hice todo solo"). Will Balooni
08. Suárez con Julieta Salas ~ Pájaros
Después de la repentina partida de Rosario Bléfari, Suárez rinde tributo a su icónica vocalista con la publicación de Por Última vez, un EP que resulta de las últimas grabaciones de Rosario con la banda, lanzamiento que sirve de testamento de una de las figuras ineludibles del indie del cono sur. En Pájaros, junto a Julieta Salas, Suárez nos entrega una composición orquestada con guitarras y sintetizadores melodiosos, tan paisajística y sugerente como la letra de la canción: “El borde de la tierra en el camino. El empezar el sueño me distrajo. Si parece atrás, nos espera adelante”. Una invitación a continuar el viaje, Pájaros abraza y aligera nuestro pesar por la perdida de una gran letrista que aquí alza el vuelo dejando una larga estela de ensoñaciones y de oyentes agradecidos. Will Balooni
07. María y José ~ Lagrimas
"No sé qué hare cuando te mueras" o "No te me vayas más" son algunos de los quejidos que hace una distorsionada voz en Lagrimas, sencillo que anunciaba el lanzamiento del EP Mala Hierba (el cual justamente ha salido este 15 de enero de 2021) de María y José, proyecto del genial productor Tony Gallardo. En nuestra primera impresión acerca de esta canción, ya trazábamos un paralelo con la letra de esta canción y “la simplicidad y el drama de la canción folclórica latinoamericana para inducirnos al baile desprejuiciado”. Tornar la desgracia y el desgarro y transformarlo en la pista de baile, es efectivamente un sentimiento que solo se expande entre más se escucha el traqueteo frenético de la guitarra que evoca en sus punteos a la tradición del bolero mexicano, o simplemente una fiesta navideña al ritmo de Guillermo Buitrago. Arturo Ortiz
06. Buscabulla ~ Nydia
Inspirada por la cantautora y actriz puertorriqueña-estadounidense Nydia Caro, Nydia es también una melancólica meditación acerca de la identidad y del auto reconocimiento, que igualmente hace eco del viaje de regreso emprendido por Raquel Berrios y Luis Alfredo Del Valle hacia su natal Puerto Rico (luego de largos años de estadía en Nueva York) y que dio como resultado el muy esperado álbum debut de Buscabulla. Asimismo, Nydia es una muestra más del impecable control y consciencia del movimiento que Buscabulla ha logrado condensar en su elegante synth pop tropical: expansivas y densas capas de sintetizadores, un beat de un suave latir y una relajante posición de Yoga; inhalar y exhalar. Arturo Ortiz
05. Ela Minus ~ Megapunk
Una poderosa declaración de principios que no se dice en voz alta sino en susurros. Este alto contraste es la clave del trance al que nos dirige Megapunk, una construcción musical cronométrica. Ela Minus nos llama a la acción y enlaza, contra todo pronóstico, la energía pop y el despertar político. Acts of rebellion es pues una promesa cumplida, la búsqueda sonora que hemos atestiguado durante años en Ela, alcanza una dosis inimaginada de luz, minimalismo, sofisticación y fuerza. El título de este hit no es gratituito, Megapunk enrevesa el punk y nos entrega una canción/reacción a las manifestaciones sociales en Colombia y Estados Unidos, las dos latitudes de Ela Minus. Camilo Castaño
04. Diosque con los Besos ~ Alegría Dispersa
Los aires de folklor afro rioplatense recorren la espina dorsal de esta canción, dando lugar a una lírica rica y rítmica. Nuevamente Diosque nos deja una colección de frases para enmarcar, tan entrañables que nos vuelve cómplices de su estado emocional: “Alegría dispersa muy dispersa, puse cartas invisibles sobre la mesa, junto a un vaso de agua con tu labial, besos recordados.” Alegría dispersa responde a la dualidad, a la suavidad y la cadencia de sus percusiones y a la urgencia de sus palabras que distan de ser la canción más alegre del año, pero sí, una de las mejores composiciones de la pandemia. Will Balooni
03. Rita Indiana ~ El Flaco de la Mancha
“Tengo vainas raras como el flaco de la mancha”.
Hacer vainas raras es efectivamente el imperativo creativo de la genial dominicana: en El flaco de la Mancha un oscuro beat, de aires trap, es redimido, de manera inesperada, por un brillante coro de merengue con ruidosos sintetizadores. Nuevamente Rita se sale con la suya, gracias al inmenso talento renacentista que posee (e igualmente a la sideral producción de Eduardo Cabrera, ex Calle 13), el cual le permite moverse con absoluta facilidad entre las artificiales fronteras de la haute culture y de la cultura popular, creando espacios en los que un caballero medieval y el Wheeling no se encuentran a muchos metros de distancia. Arturo Ortiz
02. Carolina Zac con PANXI ~ Aparece
“Ya no espero / porque entiendo que esto es lo que quiero”. Cuatro poderosas canciones en un solo año han confirmado a Carolina Zac como figura pop en ascenso, siendo Aparece el primer deslumbramiento: del bedroom pop al himno rompepistas. Enérgica y sofisticada, esta canción cuenta con la presencia de Francisca Villela (a.k.a. PANXI), una de nuestras indóciles figuras favoritas en el indie chileno. La energía de este primer single llena los espacios y su letra luminosa anunciaba ya una intención: Carolina Zac se ha posicionado suavemente en la vanguardia del electropop manufacturado al sur de nuestro continente. 2021 será el año en que su disco larga duración vea la luz, y nos encandile. Camilo Castaño
01. Lido Pimienta con Li Saumet ~ Nada
Nada es simplemente la mejor canción de Lido Pimienta a la fecha. En sus cinco minutos de duración resume las características esenciales de su propuesta musical: Con las raíces plantadas en el folklore del caribe colombiano, encumbrando una cumbia con tintes electrónicos que lleva todo el flujo y recibe el peso del mensaje impreso en las palabras de Pimienta y Li Saumet.
Las voces de estas soulsisters se hilan, no sólo en la literalidad de su videoclip, sino que evidencian una hermandad inquebrantable. Cual himno dirigido a las luchas feministas, Nada pone en relieve el dolor de la maternidad sobre las vejaciones provocadas por el exterior: “El dolor lo tengo presente”, anuncia Lido como quien es capaz de enfrentarse a cualquier afrenta, con el sosiego de quien ha sufrido verdaderamente. Aquí se vincula el carácter naïve que caracterizaba las primeras composiciones de la artista, sumando una nueva conciencia, una rabia y un amor canalizados por un río que ahora fluye en los oídos de miles de oyentes, cobrando nuevo sentido para un público aún más amplio. Will Balooni
No es un secreto que este 2020, Carolina Zac se ha convertido en una de las favoritas de este querido blog. Y nuestro cariño hacia ella es todo menos aleatorio: desde que recibimos su EP Posición (2018) quedamos prendados de su inquietud sonora y hemos seguido muy de cerca sus pasos.
En un deslumbramiento tras otro, este año recibimos cuatro singles y un precioso cover a Rosario Bléfari (a quien no paramos de extrañar). Lo que digo es el último de ellos, y se convierte para nosotros en la última mejor canción de la última semana de este año.
Cada uno de sus lanzamientos ha revelado un matiz distinto de lo que será el primer disco de larga duración que ansiosamente esperamos. Lo que digo es desde su orilla, la canción más fresca de Carolina, una invitación a la ligereza.
La dualidad es una constante en las letras de Carolina, sus canciones son la superficie en que realidad y deseo, pensar y sentir, dulzura e indiferencia entran en contacto. Y Lo que digo es un casi, el momento previo a una revelación, "Me entrego a mi intuición y es mejor". ¿Se aproxima una declaración de amor?¿o una despedida? La abstracción en las letras de Carolina nos deja siempre al borde, de ahí que vayamos una y otra vez en la búsqueda de significados.
La belleza en la producción de Lo que digo nos recuerda la sofisticación de Los Prisioneros en su álbum Corazones(1990) mientras empieza a abrirse un espacio para lo genuino, a una sutileza tan propia que a la vez se expresa fuerte y claro, como si Lo que digo fuera un manifiesto, y su centro el "Solo insistiendo llegué a mi verdad".
En 2021 conoceremos pues el álbum de Carolina Zac, que auguramos ya como tesoro en el paisaje indie, y mientras tanto le decimos adiós al año, suavemente, con un atardecer lleno de matices, rosas y naranjas, junto a Lo que digo.
Como piedras preciosas de orígenes opuestos, hemos ido reuniendo las canciones de Carolina Zac que integrarán un anhelado primer álbum de larga duración. En una mano la energía fluorescente de "Aparece" y en la otra, el azul profundo de "Inevitable". Se suma ahora la oscuridad de "Paralelo", en una noche que emite destellos.
El hit definitivo: una dura base rítmica poblada de vibraciones abre paso a la voz de Carolina, esta vez más sensual, con una letra que entrecruza abstracción y declaración de amor. "No es cierto / esos miedos tuyos no son míos / es parte de existir / sufrir / sumar olvidos", la canción nos trae imágenes de otras fiestas, encuentros y desencuentros sobre la pista de baile. Con nostalgia nos preguntamos cuándo volveremos a esas noches de movimiento, acecho y promesas de amor.
En "Paralelo", Carolina Zac confirma pertenecer a un linaje de artistas como Kelly Lee Owens o nuestra querida Ela Minus, mujeres poderosas a un tiempo compositoras, intérpretes y productoras. Cada una a su manera y bajo sus reglas concilia la dulzura de la voz femenina con el alma helada de la electrónica minimalista, renovando así el pacto que hace décadas firmaron Donna Summer y Giorgio Moroder en "I feel love", la sensualidad en la máquina, perfecta amalgama. Ellas comparten además, el 2020 como escenario para el lanzamiento de sus discos.
Carolina presenta "Paralelo" con un excitante videoclip realizado por el artista chileno Felipe Rebolledo. Un despliegue de nocturnidad, geometría y sensualidad. Partiendo del blanco y negro y las líneas en conflicto, el rostro de Carolina se arma y desarma. Sofisticado y sutil como la canción, el videoclip abstrae un paisaje oscuro y dispone en las imágenes computarizadas un elemento vivo, palpitante. Imperdible.
"Inevitable es lo que me pasa..." esta frase del nuevo sencillo de Carolina Zac resume en pocas palabras nuestra fascinación con su genio creativo, y con las melodías que viene confeccionando como anticipo de su primer disco larga duración.
Desde su aparición fortuita ante nuestros oídos con su delirante EP Posición, hemos sido testigos de la consolidación de su sonido, y con esta canción en particular nos atrevemos a coronarla como la revelación del año.
A diferencia de sus anteriores entregas, Inevitable se revela antes nosotros como un medio tiempo introspectivo, armado de ideas y frases que se truncan como una incógnita interminable que nos obliga a replantearnos el aquí y el ahora en pos de un futuro aún más incierto. Una dulce y suave adicción, como oro para los oídos nos dejamos llevar por la construcción de sintetizadores, un ambiente que encaja a la perfección con este soliloquio de Zac, un espejo en el que podemos reflejarnos a la luz de la cuarentena y nuestras dudas existenciales.
Tiempo atrás, cuando reseñábamos tardíamente el EP Posición (2018) de la argentina Carolina Zac, dijimos que en sus canciones casi podíamos percibir la presencia de Francisca Villela (a.k.a. PANXI), una de nuestras indóciles figuras favoritas en el indie chileno.
¡Y quién lo diría! aquella reseña fue el combustible para que entre ambas artistas floreciera la idea de hacer una canción. Así nos lo contó la misma Carolina.
Aparece es pues una promesa cumplida. Conservando la dulzura que supo enamorarnos en su EP, Carolina abraza ahora un pop más luminoso y de su mano nos aproximamos a la pista de baile.
Esta vez, el espíritu lo-fi se ha vestido de gala. En una cuidadosa producción, el metal pulido entrega todo su brillo y coloca a Carolina Zac en la vanguardia del electropop manufacturado al sur de nuestro continente.
Su letra traduce también esta metamorfosis, "si algo ya no es más lo que pensaba, puede en un segundo ser, o no", cambiamos de posición, dejamos un lugar, para que otra imagen aparezca, se nos revele.
Aparece es nuestra canción de la semana (y desde ya una estrella del 2020) porque reúne nostalgia y futuro. Habita en ella el encanto de proyectos fugaces como Prissa o Samanta (ambos liderados por la gran Francisca) pero nos ofrece también una mirada moderna, en su sofisticación confirmamos la inextinguible fuerza creadora de la hoy PANXI y reconocemos en Carolina Zac, la frescura y el ímpetu de una figura pop en ascenso. Esperamos ansiosos un primer larga duración este año, y pronosticamos en él una lluvia de hits. Acertaremos.
En El amarillo hay siempre espacio para la reivindicación. A pesar de nuestra entusiasta curaduría mucho se escapa en este bateo de oro musical. Hoy, con meses de tardanza, descubrimos el brillo de la argentina Carolina Zac.
La fórmula: mujer/máquina. Pop geométrico, sintetizadores, letras efectivas y una dulce voz entre el susurro y la fuerza. Cuatro canciones que acaban demasiado pronto.
Persuadidos es una canción de amor contemporáneo, de magnetismos huidizos, que tímidamente nos acerca al baile, como dos que empiezan a conocerse, o dos que vuelven a encontrarse en una prolongada despedida.
Ya en Posición se cumple su promesa bailable y encontramos el corazón del EP, un sofisticado hit que seguro sonará en nuestras fiestas privadas y anticipa en Carolina un colmillo pop que con suerte la llevará a sonar en las mejores discotecas.
Hermanamos su dulce ecuación a los proyectos de nuestra amada Francisca Villela (Prissa, Samanta, Panxi) y a los discos de la gran Nite Jewel. En la canción Imborrable hasta podríamos jurar que oímos la presencia de Francisca, quizá también por su letra abstracta y hasta científica.
Aún más oscura, con Intuiciones nos despedimos de esta aventura solo para ponernos al corriente, sabemos ya que Carolina Zac está trabajando en nuevas canciones y ahora que luce en nuestro altar, no dejaremos ir noticias suyas.
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