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martes, 12 de marzo de 2019

Canción: Elsa y Elmar - Ojos Noche


Como un flashback, Elsa y Elmar nos lleva de viaje por las horas de un pop clásico y cuidado con Ojos Noche, una suerte de canción de desamor preciosista que nos arropa con su melodía y nos derrite con su arsenal de frases decididamente emotivas.

"Si yo decía la verdad, entonces sería obvio que él también lo hacía" escuchamos a Elsa explotar en el coro de esta narración de despecho que revive los momentos más relevantes de una relación fallida y nos deja con el misterio de la desaparición repentina del ser amado.

En toda regla, Ojos Noche sirve a Elsa como puente entre las melodías que plagaron su disco debut y las exploraciones que ha venido haciendo en el último año, pasando del reggaepop al trap, aterrizando con esta potente balada que nos recuerda los mejores momentos del Pies Descalzos de Shakira, y como tal pide pista en las emisoras rosa del continente.

Aún sin el beneplácito mediático, Elsa sigue allanando el terreno para convertirse en una de las voces femeninas más relevantes de la escena gracias a sus canciones que siguen siendo estandartes sobre los que reposan su creatividad, elegancia y constancia.


👁👁👁

viernes, 27 de abril de 2018

Crónica Festival Epicentro 2018

El Anfiteatro Coca Cola presentó actos en dos escenarios vecinos (Foto: Catalina Agüero)

Las expectativas eran altas y fueron cumplidas. El clima fue incierto, pero nada que impidiera una jornada bastante confluida. Hubo retrasos y modificaciones a última hora que dieron justo en nuestros corazones. La cancelación del show de Alex Anwandter nos marcó, pero aún tenemos la esperanza de verlo pronto. 

Vimos más de tres crowd-surfings, unas cinco camisas del Unknown Pleasures, varios anteojos de sol sacados de un clóset de los años 80 y un par de perros. Esto -y sobre todo, la música- fue Epicentro 2018. 

A pesar de contar con una alineación que en su mayoría incluyó a artistas masculinos (el 15% eran proyectos liderados exclusivamente por voces femeninas) y de la cancelación del show de Alex, las propuestas del festival terminaron por congregar al final de la jornada a más de 2000 personas. Un logro que para el sector alternativo de Costa Rica y la región, significó un gran paso al llevar el concepto de “festival” a otro nivel. 

° ° °

Iniciada la jornada nos apuramos a ver a la compatriota Elsa y Elmar, quien daría uno de nuestros conciertos más anticipados y que no decepcionó, a pesar del vasto público que se encontraba en el escenario Alerta -espacio dedicado sobre todo a propuestas de corte electrónico o experimental y que permitió una conexión más íntima entre artistas y público-. Ahí, Elsa yacía con vestimenta deportiva -siguiendo la línea de su más reciente vídeo Culpa, Tengo- y se paseaba en el escenario al son de una banda que replicaba ritmos bailables de Rey y otras canciones no publicadas aún. 

Entre canciones la cantante aprovechaba para encantar (más) a la audiencia con su carisma. Aludiendo a la similitud entre el acento colombiano y el tico, Elsa se preparaba para ir cerrando su concierto, que no necesitó de tanta introducción de canciones para hacer del limitado público un grupo de cuerpos bailando con el pop espirituoso.

Posteriormente nos dirigimos hacia el Anfiteatro Coca Cola, recinto que fue dividido en dos escenarios: el Lado A y B. Por su parte el estadounidense Colin Caulfield (también miembro de la banda neoyorquina DIIV) inauguró la jornada en el Lado B con su propuesta synthpop. Con un set minimalista, pero entretenido, el cantautor dio luz verde para que las vibras groovy empezaran a hacer de las suyas. 

En el Lado A, escenario vecino, la agrupación costarricense Las Robertas se preparaba para presentar en casa, temas de su más reciente álbum Waves of the New. Entre visuales psicodélicos y ropajes vintage, los de San José empezaron a llenar el auditorio con decenas de cabezas moviéndose al ritmo de voces distorsionadas a cargo de Sonya Carmona y Mercedes Oller. Repasando temas de sus tres discos con una envolvente reverberación, la banda cerró su presentación con una oda al músico Lou Reed (I Wanna Be Like You, Lou).

DIIV: primera explosión nostálgica de la jornada (Foto: Tatina Madrigal)
Ya acalorados por el concierto de los costarricenses y de por sí, el cálido clima del lugar, nos dispusimos a escuchar parte del show de los profetas lo-fi, DIIV. Canciones como Follow nos remitieron a una juventud distante, pero cercana a la vez, que causó un sentimiento de nostalgia generalizado. La audiencia coreó a ojos cerrados y se dejó hipnotizar por las tonadas de Zachary Cole Smith y compañía. El concierto de los DIIV nos entregaría los primeros crowd-surfings del día y sobre todo, la reconexión con el sentimiento angst juvenal. Los pronósticos empezaban a ser buenos. 

A mitad de la presentación de DIIV, nos dispusimos a presenciar uno de los actos más novedosos de la escena costarricense, a cargo de Javier Arce, ex también vocalista de la banda Cocofunka. Su show se llevaba a cabo en el stage Alerta, al cual llegamos luego de presenciar una afluencia cada vez más significativa en el Parque Viva. 

Bajo una constelación de luces multicolor, Javier Arce tenía ya a un buen puñado de personas agitándose y danzando mientras sus pistas -armadas entre beats, guitarras y guiños afroamericanos- retumbaban en el escenario más cerrado del festival. Sin lugar a dudas, fue con el costarricense que encontramos nuestra primera sorpresa del día. Acá vimos a una audiencia tan fiel, como respectiva. La atmósfera multisensible del cantautor y su banda bloquearon el sosiego en la audiencia. Onces o Quise Fuego, representaron dos clímax en paralelo que de inmediato incrementaron nuestra sed por escuchar el disco debut del cantautor, a estrenarse pronto. Por si fuera poco, Javier invitó a Macha Kiddo, rapera tica que se ha hecho un buen lugar en la escena costarricense con rimas efectivas, como si se tratara de bofetadas. 

La banda costarricense 424 invocando sensaciones naturistas (Foto: Catalina Agüero)
Mientras esperábamos a que llegara el turno de Jesse Baez en el mismo escenario, bajamos al Lado A para escuchar a 424. Su pop naturalista no es de nuestros favoritos, pero es reconocible la gran cantidad de seguidores que se han hecho. Su presentación varió al entablar conjugaciones sonoras melodiosas y a veces, relampagueantes. 

Pasados los minutos, cumplimos con nuestra obligación de correr hacia el Alerta y guardar espacio para escuchar al guatemalteco Jesse Baez, cuya propuesta ha revolcado las escuchas en plataformas musicales al hacerse de himnos urbanos que corresponden a versiones en español de piezas como las de The Weekend o PARTYNEXTDOOR. Por 45 minutos Jesse deleitó con la fineza de su r&b, haciendo mover los cuerpos lentamente. Con varios guiños trap, el chapín retornó el calor al escenario y terminó por duplicarlo al invitar a Álvaro Díaz (quien horas después se presentaría sobre el mismo escenario) para hacer nuevamente una nueva fiesta dentro de Epicentro.

El futuro del r&b regional está en manos de Jesse Baez (Foto: Catalina Agüero)
Luego de la fiesta vivida con el guatemalteco, nos dispusimos a probar una parte de lo que quedaba del concierto de los mexicanos Little Jesus, en el Lado B. Para nuestra sorpresa el lugar se saturó más de a como lo vimos desde la última vez. Si algo logró Epicentro, fue el consolidar grandes públicos y tan disidentes. Con la agrupación mexicana no fue la excepción. Llegamos a presenciar la invitación que el grupo le hizo a Elsa y Elmar para la colaboración realizada hace un par de años con TQM. Las sonrisas en los presentes y sobre todo, los brincos, confirmaron que el característico rock pop de la banda sabe encantar verdaderamente. Como pico alto de su presentación (y también del festival) resaltamos el momento en que su célebre hit La Magia se escuchó . Con Azul como cereza del pastel, los mexicanos dejaron en el aire un ambiente de frescura, despidiéndose así de un satisfecho público costarricense.


Little Jesus encantando junto a la colombiana Elsa y Elmar (Foto: Catalina Agüero)
El festival continuaba para nosotros en el Alerta. Sí o sí teníamos que ver a Monte, banda costarricense que desde hace un par de años ofrece tan solo uno o dos conciertos anualmente. Reimprimiendo su característico rock existencial, el trío se aseguró de no marcharse sin causar unos tres crowd surfings y la entonación de varios de sus himnos como San José (canción dedicada a la vida en la capital costarricense), Neón Furioso o en cortes más nuevos como Miles de bestias. La experiencia de Monte se vivió como pocas veces. La nostalgia y el éxtasis afloraron dentro en uno de los mejores conciertos de la jornada. 

Los himnos de una generación costarricense entonados desde la iglesia de Monte (Foto: Catalina Agüero)
Y si de mantener la llama encendida se trataba, de eso se encargaría el dúo regiomontano Clubz. En su segunda visita al país en formato banda, Orlando Fernández y Coco Santos -integrantes del proyecto- supieron desde un inicio lo que el público deseaba: bailar. Hilvanando su presentación desde las densas capas electrónicas de Paracaídas, hasta llevarla a momentos de desenfreno como Golpes Bajos (acompañado del performance de Orlando al unirse al público y cantar desde abajo del escenario) o Afrika -donde se acompañaron de integrantes de Little Jesus-, la dupla absorbió la energía de toda la audiencia con un set cuya duración se percibió rapidamente.

El desamor suena mejor si es con synthpop. Clubz lo sabe (Foto: Catalina Agüero)
Una hora después nos dimos a la tarea de seguir con el baile y quién mejor para hacerlo que el también mexicano Celso Piña y su Ronda Bogotá. En un ejercicio orquestal de fusionar la cumbia colombiana, el equipo de Celso convocó a decenas de desconocidos y curiosos ante un escenario que se entendió como la perfecta comunión de acordeones, trompetas y percusiones. Un sandungueo digno de recordar. 

Paralelo a la presentación del mismo, en el Alerta se escuchaban las frenéticas composiciones de Rey Pila (banda que llegó a sustituir la presentación de Wavves, quienes también cancelaron su show horas previo al festival). En palabras de muchas otras personas, lo de la banda mexicana fue uno de los mejores “ases bajo la manga” que Epicentro utilizó. En un intento de rescatar el desenfreno musical que los californianos Wavves aportarían, Rey Pila llegó a reponer con la misma actitud.

Densidad y jolgorio: los dos sinónimos de Epicentro 2018 (Foto: Catalina Agüero)
Siendo Rey Pila el último show latino de la jornada, solo quedaba entregarnos a la brutalidad de los sets electrónicos -en distintos matices- de la dupla 2manydjs y de la canadiense Jessy Lanza. Por más de dos horas los hermanos belgas 2manydjs desmenuzaron a la audiencia en el Anfiteatro, con canciones que iban desde el house hasta el indie. Todo un rave millennial, pero que dentro del cóctel diverso, también convocó a personas de todas las edades.

22 años de experiencia electrónica a cargo de 2manydjs sobre un escenario (Foto: Priscilla Alfaro)
Como acto penúltimo estaba Jessy Lanza y su magia r&b y electropop. En la intimidad del escenario Alerta, Lanza exploró las aristas más sensibles de la audiencia al empezar con una presentación etérea que de a poco fue aumentando revoluciones con éxitos bailables como Never Enough y VV Violence. Si el cansancio no estaba bien justificado para esa hora, el concierto de la productora canadiense fue la excusa perfecta para estarlo. Su música cerró con broche de oro la pista de baile en Epicentro.

Las múltiples texturas de Jessy Lanza hicieron de su show la perfecta ceremonia electrónica (Foto: Priscilla Alfaro)
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Con piernas cansadas, voces afónicas y corazones satisfechos; cerramos la quinta edición del Festival Epicentro. Un sí rotundo que desde ya ha trazado un nuevo concepto de lo que la fiesta y la música pueden llegar a ser. Los retos quedan evidenciados para la organización, pero confiamos en que este ejercicio de reunión de sonidos diversos irá mejorando con ediciones venideras. Nos vemos pronto Costa Rica. <3

viernes, 20 de abril de 2018

Festival Epicentro 2018: Actos recomendados



Con la quinta edición del Festival Epicentro a la vuelta de la esquina, hemos decidido apostarle a varios de los actos que se presentarán en Parque Viva (San José) durante la diversa jornada rítmica. Dejamos claro que la emoción por ver otros actos angloparlantes es la misma que tenemos frente a varios de los exponentes latinoamericanos. Artistas cuyo vínculo también establecimos desde la adolescencia (la nostalgia juvenil de DIIV) o en la actualidad (Jessy Lanza y su hipnótico pop) nos recuerdan que la oferta del festival costarricense da para todos. A continuación un repaso por los actos que si o sí -consideramos- nadie debería perderse este 22 de abril. 

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Alex Anwandter 
(Chile)

De la música de este padre del pop, hay mucho por sentir y estar emocionado. Tratándose del constructor de dos obras magnas de la actualidad (Rebeldes y Amiga), Alex nos entregará los ganchos más potentes de la balada pop así, como de los ritmos que coquetean frecuentemente con el synthpop. Con sus tonadas, el cantautor chileno nos inducirá a una especie de terapia donde las disidencias son olvidades con un baile o bien, rezando sus manifiestos políticos. 


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Monte
(Costa Rica)

Consagrada como una de las bandas más importantes de la escena costarricense, Monte genera choques entra la euforia guitarrera y la introspección frente al existencialismo. Con una discografía sustentada sobre cinco poderosos EPs, no hay canción o riff que no se adapte a las situaciones más complejas o hermosas de la vida. Este trío de San José levantará en Epicentro el espíritu doliente de muchos, hasta elevarlo en un éxtasis que no considera el paso del tiempo. Capas ásperas para dejarse llevar.


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Elsa y Elmar
(Colombia)

Desde hace un par de años, Elsa y Elmar ha conertido su alquimia musical en uno de los proyectos más accesibles y delicados simultáneamente. Con tan solo un disco y un EP, la colombiana se ha ganado el corazón de millones de oyentes (si no lo creen, que hable su perfil de Spotify ¯\_(ツ)_/¯), como si se tratara de una hechizera efectando conjuros synthpop. Consideramos así a Elsa como una abanderada colombiana idónea para representar la actualidad de nuestra escena dentro del venidero festival. Si buscan pop fresco, ya saben donde encontrarlo.  


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Álvaro Diaz
(Puerto Rico)

Álvarito Díaz es uno de esos artistas que al escucharlo por primera vez, se sabe lo que trae entre manos. Es de esos que no parecen pasarsela mal y que a la vez,  se salen con la suya. Pero más allá de explicarlo prematuramente como un bandolero, este boricua sabe armar su música entre mezclas de trap y r&b cobijadas sobre líricas sensibles y hasta tristes. En su extensa carrera dentro del género, donde puede incluso llevarle delantera a artistas como Ozuna, Álvaro Díaz ha reconfigurado el trap alternativo al cantarle a todos y a nadie; el sonido urbano de las relaciones es sinónimo de su arsenal de hits.



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Clubz
(México)
Este duo mexicano pareciera llevar más de 10 años haciendo música. Con un solo EP bajo la manga y unos cuantos singles, la dupla oriunda de Monterrey se ha hechado en el bolsillo a miles de fans a lo largo de Latinoamérica y recientemente, en España. Hilando su temática musical sobre lamentables relaciones e intentos fallidos en el amor, Clubz presenta lo mejor de la ironía al contraponer situaciones fatídicas y la dulzura pop. Himnos fáciles de recordar y por supuesto, de bailar (aunque sea llorando).


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domingo, 15 de abril de 2018

El Amarillo de viaje: Epicentro 2018




Desde hace cinco años la propuesta de conciertos Epicentro, en Costa Rica, se ha encargado de reunir anualmente proyectos musicales de la vanguardia sonora internacional. Si bien, sus inicios datan a un reclutamiento iberoamericano en cuanto a curaduría de los shows, pero no fue hasta 2017 que la inserción de actos angloparlantes empezó a darse.

Con estos antecedentes y la buena recepción que ha tenido la organización en Costa Rica (y la región), Epicentro ha anunciado una gran edición para este año 2018. Basándose en el prototipo que han legado eventos en el país como el extinto Festival Imperial o el más reciente  Festival Nrmal Costa Rica 2015 (el cual visitamos), Epicentro nos proveerá de un terremoto de sonidos que prometen el goce incesante.

Este año la dinámica cambia, pero preserva el sello de la casa al referirse a artistas de alto calibre que han hechado raíces desde el denominado do it yourself. Tanto en el frente latinoamericano, como el anglosajón, Epicentro abordará las vertientes del pop magistral, las vibras más ásperas del garage y la intensidad de la psicodelia o la cumbia.

En tres escenarios distintos, los 19 artistas lucirán ante ávidos y curiosos lo más fresco de sus producciones; tratándose así de 12 horas donde la melomanía y la diversidad confluirán.

Alex Anwandter y su potente statement pop coexistirán junto a propuestas como la mexicanos Kinky y sus inequívocos versos. A su vez, la colombiana Elsa y Elmar nos representará en el festival, al desplegar su tela mágica de synthpop. Por otro lado los ritmos urbanos con el sello latino también retumbarán Epicentro, de la mano del guatemalteco Jesse Baez y el boricua Álvaro Díaz.

La propuesta es grande, al igual que nuestras expectativas. Sin embargo, no será hasta este 22 de abril cuando decodifiquemos esa fe prematura, durante la cita con varios de los actos más interesantes de la escena global. ¡Nos vemos en Costa Rica!

jueves, 29 de marzo de 2018

Canción de la semana: Elsa y Elmar - Culpa, Tengo



Desde que La Bien Querida se atrevió con los sonidos latinos en 7 Días Juntos, y Javiera Mena hizo lo suyo con su más reciente sencillo, la tendencia parece ir en alza. 

El turno ahora es para la colombiana Elsa y Elmar, autora del notable Rey (2015). Una ola de sonidos tropicales arropa esta cuidada composición de Elsa, una mezcla que funciona a la perfección como descarga emocional, enmarcada en la línea de las mejores canciones de desamor de la temporada, y por el otro lado, repleta de sintetizadores y percusiones digitales cercanas a la champeta y al dembow, un paso asegurado hacía la pista de baile, y varios pasos adelante en su exploración musical, si de esto se compone su nuevo disco, estamos más que ansiosos de escucharlo completo.   

Para el clip que acompaña la canción las cosas no pueden estar más claras y elegantes. La directora Laura Martínova conjura locaciones y coreografías para acompañar a una Elsa que se luce entre atuendos urbanos y extravagantes, una combinación más que adecuada y que nos trae a la mente el aura de una Selena contemporánea. Un hit en toda regla.


🌴🌊🌴

domingo, 27 de noviembre de 2016

Vídeo: Elsa y Elmar - Payaso


Payaso es el track que abre el majestuoso y elegante Rey del proyecto Elsa y Elmar, de la colombiana Elsa Carvajal, el mismo que desde hace más de un año le ha permitido darse a conocer en todo el continente. Pueda que esta sea una de las composiciones más dolientes que hacen parte de su repertorio. Detrás de los sedosos teclados que acompañan la canción se oculta una historia oscura en la que alguien falló y rompió un lazo que una vez fue fuerte y que ahora no es más que un amargo recuerdo que no se desprende de ti. 

¿Quién no ha perdido horas de sueño o quien no ha llorado por amor? Tal vez la respuesta sea muy obvia, muchos hemos culpado a alguien por esa tristeza que en algún momento de la vida nos ha invadido. Payaso es entonces una representación del luto producto de ese amor imposible que se lleva por dentro y todavía hace daño, a las preguntas que surgen en los momentos en que somos más vulnerables y a la sensación de un hoyo negro en el corazón.

Para este vídeo la artista pidió a sus fans que le enviaran una foto en la que aparecieran al lado de un ser querido. Fueron muchos los que respondieron a su llamado y los que tuvieron la fortuna de participar de este material visual. No es la primera vez que Elsa y Elmar nos da muestra de su capacidad para jugar con imágenes, recordemos que en sus vídeos musicales anteriores también ha sido parte de los créditos.

“Amar; como lo más divino, aunque a veces duela” es la frase con la que Elsa y Elmar le da fin a su más reciente sencillo, y nos pone a reflexionar sobre si vale la pena amar sabiendo que nos exponemos al riesgo de padecer.


💔💔💔

jueves, 24 de septiembre de 2015

Elsa y Elmar - Rey (2015)



Elsa y Elmar no es un proyecto fácil de etiquetar. A veces parece folk, a veces dream pop y otras veces suena a synthpop. Sin embargo, más que tratar de descifrar un género a su música, estamos invitados a respirarla y a dejar que se funda en nuestros oídos. Para evitar discusión, la misma Elsa Carvajal define su sonido como “pop espiritual”, que se traduce en frescura alternativa y que ha sido genuinamente elaborado y milimétricamente moldeado. 

Este es un gran trabajo que condensa una mezcla atractiva entre lo ecléctico y lo homogéneo sumergido en un concepto claramente armado. Es un portal que nos transporta a otra dimensión y una lluvia de emociones que nos empapa de pies a cabeza. En los generosos 13 temas que componen este disco, la dulce voz de Elsa nos envuelve en armonías suaves y agresivas, tempos tranquilos y veloces, así como sentimientos que brotan de sus profundidades. Las historias que se cuentan a lo largo de este LP nos suenan familiares, es un disco que permite conectarse con todo aquel que lo escucha, nos trae a la mente caras del pasado y sitios alguna vez transitados.

Los sonidos de Rey son un conjunto de arreglos sin defecto en los que predomina una explosión de potentes sintetizadores. Encontramos también guitarras resonantes, voces masculinas y femeninas de fondo, así como beats que cumplen su objetivo de no querer salir de nuestra cabeza. Al momento de navegar entre pista y pista nos damos cuenta como los ánimos cambian de color. La canción más triste del álbum es la que le da título al mismo. Rey, describe la nostalgia que nos produce una persona ausente (“Te me escapaste sin querer hacerlo/Y ahora dime como es que te encuentro”/“la soledad me está doliendo/Te sigo queriendo y no puedo hablar contigo”), Exploradora por su parte, es un canto al agradecimiento de estar vivos y la promesa personal de ser mejor (“Y voy a empezar a cambiar/Me voy a dejar de quejar/Y voy a aceptar lo que tanto me cuesta”), La Ventana al ritmo de champeta invita al cuerpo a moverse y ser rebelde (“Sal a la ventana/Deja que la brisa te bese/Deja que tu cuerpo no pese”), Animales Distintos es la oda a la relación sentimental que desgasta, que por alguna razón no funcionó y que a ratos vuelve a la mente (“Encontramos caminos distintos/Aunque un día quisimos lo mismo/Éramos animales distintos”). 

El amor es el común denominador del álbum y cada letra nace de experiencias propias o de personas cercanas a la artista. Payaso es lenta y sutilmente hiriente, Decir Que No nos hace reír de nuestra torpeza y de nuestras no tan sabias decisiones, Forma Antigua es mirar atrás y reflexionar que los esfuerzos terminaron siendo en vano, Ropa Loca nos enamora y nos desangra al mismo tiempo, A La Deriva nos dibuja una sonrisa agridulce, mientras que Mal nos inyecta de culpa al son de cuerdas rockeras. En esta obra también hay espacio para canciones que esparcen inocencia y que se combinan perfectamente con teclados noventeros. Para Mi y Planeando El Tiempo llevan la vulnerabilidad del corazón a su punto más expuesto, y a sus matices más brillantes y sombríos respectivamente.

En los créditos del disco aparecen personajes como Mateo Lewis quien al igual que en Sentirnos Bien EP (2013) estampó toda su creatividad y sensibilidad produciendo cada pieza. El mexicano Caloncho hace una colaboración y comparte su voz en el track número 10. Kmbiar habla de los errores que no son fáciles de reconocer y que demuestran que somos humanos (“Estoy hecha de afán, estoy hecha de miedo/En la oscuridad veo lo que no debo/Y me digo que voy a cambiar y no puedo”). 

Rey es una manera exquisita de celebrar la vida y es un llamado a que el alma baile y se olvide de esos males que impiden disfrutar de lo que en realidad importa. Este primer larga duración en la carrera de la colombiana posee un sonar único que se viste de originalidad y va más allá de la solidez y lo experimental. Ya habíamos conocido a la Elsa acústica, y en esta ocasión, la nueva Elsa nada en “Elmar” de la evolución y los riesgos acertados, y nosotros estamos bastante fascinados. Tenemos por seguro que viene mucho más Elsa y Elmar a futuro, por el momento, no nos cansamos de aplaudirla.

viernes, 6 de marzo de 2015

Canción: Elsa y Elmar - Exploradora


Elsa y Elmar llamó nuestra atención tras la publicación de su EP debut Sentirnos Bien, una colección de canciones de pop femenino que la vincularon a la marejada de artistas liderada por Natalia Lafourcade y Carla Morrison. Canciones con cadencia conducidas por una musicalización tímida y a momentos decididamente infantil. 

Ahora Elsa prepara el lanzamiento de su debut en largo al cual llamó Rey, del cual se desprende esta canción que marca las nuevas búsquedas o encuentros de la compositora con otras formas musicales. Dados a las pausas, los beats a la medida, Elsa acomoda una producción impecable y bastante acorde a los tiempos de la indietrónica sentimental. El mensaje de Exploradora vira hacía el movimiento, cambiar de estado luego de reconocer que no se puede permanecer estático todo el tiempo, ilustrado con bonitas imágenes de la misma interprete en bosques y playas, un conjuro audiovisual que encanta y emociona por su efectividad y buena producción. 


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