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sábado, 27 de agosto de 2016

Vídeo: (me llamo) Sebastián - Las Polillas



Después de un prolífico 2015, (me llamo) Sebastián, el reconocido estandarte LGBT chileno regresa para ponernos los pelos de punta cantando acerca de polillas. Con cuatro discos bajo su manga el santiaguino se consagra como uno de los máximos representantes de la actual movida chilena. 

Acá en El Amarillo no hemos sido tan afines a la carrera de Sebastián Sotomayor, sin embargo no queda de más subrayar su último trabajo Las Polillas. Apartándose un tanto del jolgorio y del pop de protesta edificado en su último disco, el más reciente single de Sotomayor se levanta irónicamente gracias a una aleación entre fragilidad y esperanza. 

La canción, se destapa entre un compás sosegado y el casi llanto de Sebastián quien canta “no quiero hacerle mal a nadie”. El cantantautor declaró hace poco que una riña con su novio dio aviada a su más reciente canción. Así, dirigiéndose al piano, (me llamo) Sebastián da vida a una canción cuyo tema puede carecer de particularidad, pero su apropiación y soledad nos jala a todos por igual hacia un hoyo donde nos encontramos casi despojados de ropa. 

Del vídeo no podemos esperar menos. Bernardo Quesney, maestro en plasmar utopías actuales, nos presenta un audiovisual poco arriesgado a comparación de sus otras obras. Sin embargo es esa sobriedad la que nos conecta mejor con las quebradizas líneas de (me llamo) Sebastián. Por una vez más, Quesney nos demuestra porqué su visionaria dirección puede ser la mejor arma que una canción necesita para brillar como vídeo.



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martes, 31 de mayo de 2016

Vídeo: Antolín - Platillos voladores en el bosque



Antolín es el alías del cantautor y artista visual Andrés Olgiatti. Desde 2008 el cantautor originario de La Plata, ha lanzado seis producciones (EPs y LPs) que no necesariamente le han valido un salto exagerado a la popularidad, pero sí la captura de jóvenes almas con más preguntas que respuestas.  

La fórmula para componer del joven argentino Olgiatti se vale de dosis de amargura, aventuras y la llama de la esperanza que tarda en apagarse. No por nada su sello (patriarcas del pop argentino, LAPTRA) lo presenta como "orfebre de melodías de gran belleza y dramatismo". Antolín sabe qué es lo que le duele a su audiencia, y si con su pop intimista no tiene la solución para los problemas, al menos toma el riesgo de animarle. 

Recientemente el cantautor realizó su primera gira en suelo chileno. Durante su Gira del Viajero Solitario, Antolín pudo compartir su música gracias a la gestión de distintos miembros de bandas como Planeta No, Niños del Cerro y Medio Hermano. Al igual que las bandas mencionadas, Bernardo Quesney, laureado y singular director de cine, también estuvo detrás de la presentación de Antolín por Chile. 

Por su parte, Quesney realizó junto a Oligiatti un audiovisual para Platillos voladores en el bosque, corte incluido en el más reciente EP de Antolín, Cajas de cereales abiertas sin premios, lanzado en 2014. El videoclip sirve como analogía del primer viaje del cantante argentino a Chile, presentando así la historia de un turista y sus amigos que visitan el Museo de Ciencia y Tecnología de Santiago. 

Tono monocromático y un recinto que probablemente esté olvidado en la actualidad por los jóvenes santiaguinos. El audiovisual de Platillos voladores en el bosque retrata minuciosamente la inocencia de la juventud en un lugar que contrasta las épocas no vividas y que confeccionan el relato de lxs adolescentes outsiders. De esta forma, sabemos que Bernado Quesney es experto en el tema. Después de entregar obras como Las Fuerzas, Los Adolescentes (ambos de Dënver) o su singular película Desastres Naturales, Quesney es un maestro a la hora de retratar la fragilidad que persiste en la juventud latinoamericana. 



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